Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

Atender a las excepciones que deben regir el principio de justicia no deja de suscitar debates, incluso de desatender a veces el derecho de alguna de las partes. Pero son precisamente esas excepciones las que dan sentido a la justicia y su administración razonable. Y las que ponen sobre la mesa realidades inadmisibles, que han de encontrar por fuerza otras vías de solución que no sean obligar a las víctimas, del delito o de encontrarse en un callejón sin salida, a tomar decisiones a la desesperada.

Es el caso de la familia con un bebé que el pasado mes de febrero acabó entrando por la fuerza en una casa de Cuatrovientos. Tanto la Fiscalía como la jueza de Ponferrada admiten que esta ocupación es un delito, pero la magistrada ha decretado el sobreseimiento de la causa atendiendo a la situación de extrema necesidad de los padres y a la imposibilidad de proteger al pequeño de otra manera. La decisión coloca el desamparo económico y social de la familia por encima de los derechos de los propietarios del inmueble, aún reconociendo que los tienen y están legalmente protegidos. Y pone en valor también la honestidad de quienes, sin antecedentes que justifiquen tomar otras medidas, se considera que se han visto obligados a delinquir para evitar males mayores, sobre todo al bebé.

La realidad que revela esta decisión judicial exige revisar de manera inmediata la capacidad de los servicios sociales para detectar y dar solución a las situaciones de necesidad extrema. Que desgraciadamente no son infrecuentes y, en muchos casos, no encontrarán remedio con facilidad. Los años de dificultades económicas han enquistado en muchas familias la pobreza y la falta de alternativas. Y esa es una realidad ante la que no puede volverse la vista.

Cargando contenidos...