Memoria ferroviaria
Acaban de cumplirse cien años desde que en julio de 1919 salía de lo que es hoy el Museo del Ferrocarril de Ponferrada el tren que conectaría la ciudad, en ese momento esencialmente agrícola y ganadera, con Villablino. Lo que se ideó como moderna conexión por la empresa Minero Siderúrgica de Ponferrada para trasladar el carbón desde el valle de Laciana a la capital del Bierzo acabaría muriendo incluso antes que la propia actividad extractiva del mineral, que tanta actividad laboral y riqueza económica había dado a gran parte del norte y el oeste de la provincia. Hoy, cuando todavía sigue estudiándose —sin mucha celeridad ni demasiado interés político e institucional, por cierto— la puesta en valor de esas instalaciones para darle una segunda vida como atractivo turístico, recuerdan con nostalgia las crónicas que la partida del tren fue presidida por las autoridades y a la llegada a Villablino hubo champán, música y una comida para celebrar la construcción de una infraestructura que cambió el futuro de ambas zonas, que sin duda se verían notablemente beneficiadas si definitivamente se ejecutase ese nuevo proyecto.