Incapaces
Llevamos demasiado tiempo confinados y, por ahora, con casi ninguna protesta, en lo referente a seguir las indicaciones de los expertos que, con puntualidad suiza, nos hace llegar el gobierno. El ciudadano en general es un perfecto obediente de las normas que se nos aconsejan desde arriba. Pero una cosa es seguir las instrucciones y otra muy distinta es evaluar la gestión que el Gobierno está haciendo de todo este desgraciado episodio. De esto quiero hablar hoy. Abochorna ver y, sobre todo vivir, el descontrol, el desbarajuste, el hacer poco y hacerlo mal, el estar mintiendo continuamente al ciudadano, el ocultar datos porque conviene políticamente, etc. etc. Es una situación jamás vivida y por tanto que nos toca descubrir sobre la marcha los caminos que nos deben llevar al final feliz. En todo caso, algo muy duro. Aunque los políticos, por eso lo son, los que están ahora en el gobierno o los que estarán mañana, se empeñan en decirnos que es la unión de todos lo que funcionará, que es el momento de olvidarse de los colores de partido, que lo importante es la salud del país, literal, aunque nos digan todo eso, el ciudadano sabe que le están mintiendo, que no dicen la verdad y que al final de todo, lo que queda es que ellos, los políticos, son unos incapaces, consecuencia lógica de la mediocridad que atesoran. No pueden salir de esa autopista. Lo quieren todo pero no arreglan nada y, siguiendo la marca de la casa, cuando hay algún indicio de arreglo, lo hacen mal, no saben y sale a relucir su incapacidad. No lo aceptarán jamás. Son políticos malos.
El político bueno, difícil que se dé en nuestro país, está muy cerca del ciudadano, al que no le decepciona con sus acciones, resuelve los problemas pensando siempre en el bien de la mayoría. Pero eso, sabemos de sobra que no se ve en nuestro país. En España siempre andamos a la gresca y no consentimos ad adversario ni una, tenga o no tenga razón. Claro en que casos como el que estamos viviendo del coronavirus la situación ha servido para poner al descubierto nuestras carencias, que son enormes, pero que como vdes, saben no tiene la culta el Gobierno. Qué forma de llegar tarde a todos los lugares, de ir siempre a remolque, de provocar situaciones de verdadero ridículo a nivel internacional. Tenía mucha razón el presidente Tarradellas, cuando decía que lo que no podía ocurrir nunca es que un político hiciera el ridículo.
Una cosa es seguir las instrucciones y otra muy distinta es evaluar la gestión que el Gobierno está haciendo de todo este desgraciado episodio
Pues estos que tenemos se hartan de hacerlo. Pero, como siempre digo, aquí no pasa nada. ¿Qué más pruebas debemos tener para asumir, de una vez por todas, la tremenda debilidad que tienen nuestros gobernantes? ¿Todavía no es suficiente? Es impresentable el nivel de gestión que han exhibido en esta dramática situación. ¿De donde ha salido el ministro de Sanidad?, de donde el tal Fernando Simón que da un pronostico y ocurre todo lo contrario. ¿Es realidad lo que estamos viviendo? Estoy terminando de escribir este artículo y me llega la noticia que han fulminado de la parrilla de Tele 5 a Bertín Osborne. Es decir este gobierno, tan progresista y tan demócrata ya no acepta las críticas que se hagan a su gestión. Temblando estoy solo de pensar que estas líneas no puedan llegar a vdes, por esa misma razón. Es evidente que no estamos en el camino. El gobierno, este que tenemos, va casi siempre en dirección contraria de lo que esperan los gobernados. Algo no está funcionando y cuando se habla de equipo pues no todo el mundo piensa lo mismo. Y, como ocurre en muchos aspectos de la vida, todo esto sucede coincidiendo en medio de esta pandemia que tiene al mundo más que preocupados; por la salud y por la economía de la que ya tendremos tiempo de hablar. Ahora nos ocupa presentar la mejor batalla para ganar al bichito. Pero lo que tenemos es lo que tenemos. Nos están diciendo muchas veces que lo van a arreglar, tantas veces como declaraba el Dr. Sánchez que no iba a pactar con Unidas Podemos. ¿Qué ocurrió? Pues ya sabemos lo que nos espera. Asistimos cada día a la pantomima de ver la rueda de prensa que suelen dar los ministros y que aparecen por parejas, como la Guardia civil, y que ahora, antes no era así, tuvo que rectificar el inefable secretario de Estado de Comunicación, otro que es incapaz de organizar una rueda de prensa como es debido. ?Donde habrá estudiado este Miguel Ángel Oliver? Bueno pues así todo. Pero ojo, que estamos a mitad de la travesía. Deseo mucha suerte a todos. Por fin, pero tarde, se han acordado de los niños.