Publicado por
Manuel Alcántara
León

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La Guardia Civil niega que haya «caza de médicos» y dice que éstos sabían que actuaban fuera de la ley y, por lo tanto, estaban expuestos a los riesgos que corre todo el mundo, salvo algunos políticos, en caso de trasgredirla. Lo cierto es que llevamos una temporada en la que los médicos caen en bandadas. No podía ser de otra manera con tantos safaris. Primero fueron los que recetaban el mágico y clandestino fármaco contra el cáncer, creo que se llama Bio-Bac o algo así, que le ha sentado bien a algunos usuarios, y ahora son las pastillas adelgazantes. En la «operación Fórmula» se han registrado quince clínicas en diversas ciudades y se ha detenido a catorce médicos y a un farmacéutico, en cuya botica había de todo. Las anfetaminas suelen ser de vistosos colores y eso siempre resulta atractivo, aunque menos que el hecho de que estén prohibidas. Ya se sabe: todo lo que nos gusta o es pecado o adelgaza. Los doctores que no recetan esas pastillas para quedarse en los huesos, que son los más, han renunciado a engordar sus cuentas corrientes y aseguran que se trata de un fraude. Esas sustancias que inducen a una bajada de peso rápida producen una pérdida de agua, pero a cambio también producen insomnio, nerviosismo, taquicardias, arritmias y otras cosas que no mejoran el carácter. Quienes más las consumen son las mujeres descontentas con su silueta. La española cuando pesa, pesa de verdad. La culpa de que se den estos fraudes la tiene el muy discutible arquetipo de belleza que ha impuesto nuestra época. El escultor Botero, que podía ser el sobrino de cualquiera de las Tres Gracias, ha luchado en vano contra ese modelo único. Lo que se lleva es un ideal andrógino, al borde de la anorexia. Señoras escuálidas de mirar desdeñoso desfilan por las pasarelas como si se les hiciera tarde para ir a la compra. A ninguna de ellas le estarían bien las bragas de la Venus de Milo. Cada tiempo dictamina sus cánones estéticos y la «celeste carne de la mujer» está proscrita. La prueba es que no hay clínicas de engordamiento.

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