TRIBUNA
El Papa León en Turquía y Líbano. Su primer viaje al extranjero
A pesar de los conflictos que ha vivido Líbano desde la independencia, ambas comunidades han convivido, dando testimonio de que cristianos y musulmanes pueden convivir en paz

León XIV afronta estos días su primer viaje al extranjero como Papa, primero a Turquía, un país musulmán con una pequeña población cristiana, y luego, desde el domingo, al Líbano, el país con la mayor proporción de cristianos en Oriente Medio. León XIV es el quinto papa que visita Turquía después de Pablo VI (1967), Juan Pablo II (1979), Benedicto XVI (2006) y Francisco (2014). El papa Francisco tenía previsto regresar para el 1700 aniversario del Concilio de Nicea, pero falleció el 21 de abril. Ahora, el papa León llega en su lugar a este país de 87 millones de habitantes, de los cuales más del 99% son musulmanes. Los cristianos son una pequeña minoría, entre el 0,2% y el 0,4% de la población. Antes del viaje, el Papa León XIV publicó una carta apostólica sobre Nicea bajo el título en latín In Unitate Fidei (en español: «En la unidad de la fe»), destacando cómo la declaración de fe expresada por dicho concilio es compartida por las iglesias cristianas de todo el mundo. El lema de su visita a Turquía también enfatiza la unidad: «Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo».
El 27 de noviembre por la mañana, León partió en avión desde Roma a Ankara, la capital de Turquía. Allí fue recibido por un ministro del gobierno y una guardia de honor. Desde el aeropuerto, el Papa fue trasladado al mausoleo de Mustafa Kemal Atatürk, padre de la república moderna, y al palacio presidencial para recibir una bienvenida oficial de Estado por parte de R.T. Erdogan, presidente del país desde 2014. Después de la bienvenida oficial de estado, el Papa voló a Estambul, una ciudad de 16 millones de habitantes, donde residirá durante los tres días de su visita.
Su segundo día en Turquía comenzó con un encuentro con obispos, clérigos y agentes pastorales del país en la Catedral del Espíritu Santo. Por la tarde, en esta tierra natal de San Pablo y donde floreció la iglesia cristiana primitiva, León viajó al sureste de Estambul hasta la ciudad de Iznik, antigua Nicea. Allí, el Papa León, junto al Patriarca Bartolomé, presidió un servicio de oración ecuménico para conmemorar el 1.700 aniversario del primer concilio ecuménico que se celebró aquí en el año 325 d.C. y que dio como resultado la confirmación de varias doctrinas fundamentales compartidas por casi todas las iglesias cristianas.
En su tercer día en Turquía, el 29 de noviembre, el Papa León visitó la Mezquita del Sultán Ahmet, conocida como la Mezquita Azul por el color de los azulejos que decoran su interior. Posteriormente, mantuvo un encuentro privado con los líderes de las iglesias y comunidades cristianas de Turquía en la iglesia ortodoxa siria de Mor Ephrem. Esa misma tarde, el Papa León participó con el Patriarca Bartolomé en una liturgia en la Iglesia Patriarcal de San Jorge. Esa noche, el Papa León presidió una misa para 4.000 personas en el Volkswagen Arena, un recinto cubierto que normalmente alberga conciertos y partidos de baloncesto. El domingo 30 de noviembre por la mañana, asistió en la Catedral Patriarcal de San Jorge a una Liturgia presidida por el Patriarca Bartolomé. Al final de la liturgia, León XIV pronunció un discurso, y a continuación, el papa y el patriarca impartieron juntos una bendición ecuménica. A continuación, el papa se dirigió al aeropuerto de Estambul para partir hacia Beirut, Líbano, para la segunda etapa de su viaje.
El Papa León XIV es el cuarto Papa que visita el Líbano. El Papa Francisco hubiera querido venir, pero nunca lo hizo debido a los problemas políticos en el país que lo dejaron sin presidente durante dos años hasta enero pasado. El país ha sufrido mucho por la guerra en los últimos años, y a pesar del acuerdo de alto el fuego entre Israel y el Líbano, firmado el 27 de noviembre de 2024, Israel ha lanzado ataques regulares en el sur del Líbano y, en ocasiones, en las afueras de Beirut. Ésta es la situación extraordinaria que se ha encontrado León XIV al aterrizar en Beirut. Hay una inmensa alegría entre la gente por la visita del Papa León a su país. Esta alegría se refleja en el hecho de que el presidente cristiano maronita del Líbano, Joseph Aoun; el presidente chiita de la Asamblea Nacional, Nabih Berri; el primer ministro sunita, Nawaf Salam; y el patriarca maronita, el cardenal Béchara Boutros Raï, OMM, acudieron al el aeropuerto para darle la bienvenida. La presencia de los tres líderes políticos en el palacio refleja también el acuerdo alcanzado entre cristianos y musulmanes tras la independencia en 1943, según el cual el presidente debía ser un cristiano maronita, el primer ministro un musulmán sunita y el presidente de la Asamblea Nacional un musulmán chiíta. A pesar de los conflictos que ha vivido el país desde la independencia, ambas comunidades han convivido, dando testimonio a la región de que cristianos y musulmanes pueden convivir en paz.
Durante su primer día completo en el Líbano, el Papa visita los lugares cristianos más conocidos de esta tierra y se reúne con obispos, clérigos y laicos activos en el ministerio pastoral, así como con jóvenes y miembros de otras religiones. El lunes por la tarde, día 1, el Papa participó en un encuentro ecuménico e interreligioso con líderes de las comunidades cristiana, musulmana sunita y chiíta en la Plaza de los Mártires de Beirut. Hoy, martes 2 de diciembre por la mañana, visitará a los pacientes y al personal de un hospital para enfermos y ancianos dirigido por las Hermanas Franciscanas de la Cruz, a las afueras de Beirut.
Después, en un evento solemne y muy esperado, el Papa León viajará al puerto de Beirut y rezará en el monumento conmemorativo de la enorme explosión de fertilizantes, en la que murieron más de 200 personas, resultaron heridas más de 700 y 300.000 se quedaron sin hogar. Desde allí, el Papa León se dirigirá al paseo marítimo de Beirut, donde celebrará una misa para unas 100.000 personas, incluidos unos 3.000 católicos de Siria que han llegado para este evento histórico. Después de la misa, el Papa León regresará a Roma. Durante el trayecto, se espera que ofrezca una conferencia de prensa, y responda a las preguntas de los periodistas.