La Virgen del Mercado y las Carbajalas
Se cumplen, pues, ahora 170 años del regreso de Nuestra Señora del Mercado la Antigua del Camino, a su altar de gloria

Cada Viernes de Dolores, cada quinto viernes de cuaresma, la Virgen del Mercado, la Antigua del Camino, cuando el sol se va de puesta, inicia su andadura por la escenografía de esta otrora Capital del Viejo Reino. Y en el transcurso de ese periplo anual, efectúa tres estaciones. La primera de ellas, que será el núcleo de estos renglones, acontece en el monasterio de religiosas benedictinas de Santa María de Carbajal. Se trata de una estampa donde subyacen singulares acentos de memoria y gratitud.
El pasado Viernes de Dolores, debido a una meteorología adversa, marcada por una lluvia intensa y persistente, la citada imagen hubo de refugiarse en la capilla de dichas religiosas. Allí fue custodiada hasta la mañana del día siguiente, Sábado de Pasión, por las MM. Benedictinas, contando para ello con el beneplácito y complacencia de dicha comunidad, siendo entonces cuando con recogimiento, de un modo discreto y silencioso, es decir, de forma privada, fue trasladada de nuevo a la iglesia parroquial, a efectos de presidir los cultos litúrgicos propios del día. Esta situación no se producía desde hacía 169 años. En este contexto reside la razón por la que cada quinto viernes de cuaresma la Antigua del Camino visita a las monjas carbajalas, como veremos seguidamente.
La visita de la Virgen del Mercado a las religiosas de San Benito cada quinto viernes de cuaresma obedece, por tanto, a un suceso concreto y excepcional. El 12 de febrero de 1853, tres días después de celebrar el barrio del Mercado la fiesta de «La Aparición», se derrumbó gran parte de la fábrica de la iglesia parroquial. Con este motivo, la sagrada imagen fue trasladada al citado cenobio, manteniéndose aquí, —así como los cultos litúrgicos—, hasta el tres de marzo de 1856, día en que regresó a su camarín de la antigua calle de la Frenería, hoy de Herreros, una vez restaurado dicho santuario románico situado a la vera del Camino Francés, de conformidad con los planos firmados por el P. Miguel Echano, monje benedictino del cenobio de Sahagún, cuya obra importó la suma de ochenta y seis mil reales.
Así lo anunciaba en su momento El Boletín del Clero del Obispado de León, [01.03.1856, sábado, p. 245], que se imprimía entonces en la Imprenta de Redondo, propiedad de Manuel González Redondo, ubicada en la calle Nueva. Dicha publicación anunciaba el citado retorno en estos términos:
«Procesion solemne. Por fin han quedado ya vencidas las grandes dificultades que por falta de fondos han retardado la completa reparación de la ruina acaecida en la Iglesia de Nuestra Señora del Mercado. A este objeto piadoso han contribuido el Ilmo. Prelado, la generalidad de los habitantes de esta ciudad y algunos de la provincia, y el celoso párroco de aquella Iglesia que no ha omitido trabajo ni desvelo, hasta ver terminada la obra de reparación. Gracias sean dadas al Señor que nos concede este nuevo consuelo á los leoneses».
Hagamos aquí un breve excurso. El celoso párroco del que habla el texto se refiere a Francisco Fernández Rodríguez. Tomó posesión de esta feligresía el 23 de julio de 1849. Cesó en 1866, al haber sido nombrado canónigo penitenciario de la S.I. Catedral de León. Falleció en este cargo el cinco de enero de 1880, a los setenta y seis años de edad.
Retornemos ahora al citado texto del Boletín del Clero: «La veneranda Imagen de nuestra Señora del Mercado ha sido siempre y continúa siendo objeto muy preferente del culto de este religioso pueblo. Así es que el día de su traslación desde el Convento de las Religiosas de Carbajal a la propia Iglesia del Mercado, va a ser, no lo dudamos, un día de santo júbilo para los leoneses. Se verificará este tierno y piadoso acto el lunes 3 de Marzo, a las tres y media de la tarde, dirigiéndose la procesión por la Cuesta de Carbajal a la Plaza Mayor, Plazuela de la Catedral, calle de Los Cuatro Cantones y de la Rúa: entrará después la Imagen en el Convento de la Concepción, y en este sitio ofrecerán las mozas y niñas de la parroquia a la Virgen Santísima dos ramos de cera; por último terminará la procesión en la expresada Iglesia parroquial. Al día siguiente, a las diez de la mañana, se celebrará misa solemne, estando Su Divina Majestad expuesto, y predicará el Licenciado D. Francisco Fernández, cura Rector de la misma Iglesia».
Se cumplen, pues, ahora 170 años del regreso de Nuestra Señora del Mercado la Antigua del Camino, a su altar de gloria. Firmemente incardinada en la historia de la ciudad de León, esta Azucena del Calvario, que es Virgen de rogativas, en al menos veinte ocasiones ha sido llevada a la S.I. Catedral por episodios de distinta naturaleza. Por causa de la peste lo hizo en 1642, 1645 y 1649; en 1715, por la pertinaz sequía; en 1794 por la guerra con Francia y en 1804, 1838 y 1855, a causa del cólera.
Otras salidas de la «Morenica del Mercado» se han sucedido, incluso, por asuntos de carácter civil, según recogen las actas municipales, como por ejemplo, en abril de 1808, a raíz de la renuncia de Carlos IV y el acceso al trono de España de Fernando VII, cuando se acuerda por el Excmo. Ayuntamiento de León, en sesión plenaria, «que la imagen de Nuestra Señora del Mercado se traslade, procesionalmente, a la Catedral, al objeto de implorar a la Divina Clemencia los auxilios para el mejor Gobierno de estos dilatados reinos de la nueva Majestad».
A modo de coda, subrayaré que en aquellos días de 1856 era obispo de la diócesis legionense, Mons. Joaquín Barbajero y Villar y reina de España, Isabel II, gran benefactora de la Virgen del Mercado y del Camino, la Antigua, de León, la advocación mariana más antigua del noroeste de la Península Ibérica, cuya coronación canónica diocesana se llevó a cabo en la S.I. Catedral de León, el siete de octubre de 2023, por el obispo de León, Mons. Luis Ángel de las Heras Berzal, CMF.