Diario de León

Eloina Terrón Bañuelos

Profesora Técnica De Servicios A La Comunidad (Jubilada)

3.000,01 € de sanción por defender los derechos humanos

Allí estábamos los que consideramos que era nuestro deber ético protestar y podíamos rechazar la participación de un equipo en la Vuelta como promoción del régimen de Israel

Creado:

Actualizado:

Sí, así es. No hay que ir lejos para comprobar que se sanciona por defender los Derechos Humanos, por defender lo que la ONU y la Corte Penal Internacional han establecido. Se sanciona a personas por apoyar activamente lo que ONGs reconocidas, como Amnistía Internacional, la Asociación Internacional de Expertos en Genocidio (IAGS), Cáritas, Médicos del Mundo, Oxfam o Médicos Sin Fronteras denuncian: la barbarie contra Gaza y el bloqueo de ayuda humanitaria que dejaba y deja a miles de personas palestinas al borde de la muerte.

Unicef (agencia de la ONU para la infancia) señalaba en noviembre de 2025 (a dos meses escasos de que finalizara la vuelta ciclista a España 2025) que «en los dos últimos años se ha confirmado la muerte o mutilación de 64.000 niños y niñas en la Franja de Gaza, entre ellos al menos 1.000 bebés. No sabemos cuántos más han muerto por enfermedades prevenibles ni cuántos siguen bajo los escombros». Líderes mundiales, altos cargos de la ONU y personalidades de la cultura y la academia han denunciado las atrocidades cometidas por Israel en Gaza. El Papa Francisco calificó la situación de «crueldad» y describió los ataques, especialmente contra niños, escuelas y hospitales, como «terrorismo». Han destruido escuelas, universidades, hospitales, viviendas, ciudades y campos: todo lo que sostiene la vida y el futuro. Ante esto, pretendían que miráramos hacia otro lado, que permaneciéramos cómodos, acallando nuestra conciencia. Pero miles de personas alzaron su voz para decir: ¡basta ya! ¡Parad el genocidio! Lo que debían hacer las instituciones lo hizo la ciudadanía. Las instituciones callaron, basta observar y comparar la posición de la UE respecto a la participación de Rusia en competiciones internacionales y eventos, donde han prohibido su participación Lo digno es defender los valores que construyen una sociedad humana; lo difícil es salir de la zona de confort y confrontar la injusticia. La Vuelta Ciclista a España 2025, con la participación del equipo de Israel, fue percibida por miles como un lavado de imagen. Por ello salimos a la calle con nuestras voces, silbatos y banderas palestinas. La Vuelta Ciclista 2025 fue utilizada para intentar blanquear lo que ocurre en Gaza mediante la promoción del equipo Israel-Premier Tech. Su propietario, Sylvan Adams, cercano a Benjamin Netanyahu, se ha autoproclamado embajador de Israel y reconoce la necesidad de mejorar su imagen, usando deporte y cultura. Mientras se producía la Vuelta Ciclista a España 2025 seguían siendo asesinadas, por bombas o por inanición, todos los días, miles personas en Gaza. La protesta ciudadana española fue reconocida internacionalmente. El ex primer ministro francés Dominique de Villepin afirmó que «España está salvando el honor de Europa». Pero ahora llegan las sanciones. Hay que acallar y disuadir la protesta. En El Bierzo, varias personas han recibido multas de 3000,01 €, amparadas en la Ley 19/2007 contra la violencia, el racismo y la intolerancia en el deporte. Más allá de la brutal suma, pienso que es una sanción injusta. Éramos cientos ejerciendo el derecho a manifestarnos por el respeto a los derechos humanos. Pero la estrategia sigue siendo sembrar miedo para frenar la protesta, para dejar de participar de forma colectiva en mostrar tu defensa de los Valores Sociales y Humanos El preámbulo de esa ley afirma la incompatibilidad entre deporte y violencia. ¿Cómo pueden, sin embargo, permitir que un grupo deportivo de un estado que está asesinando, hiriendo, destruyendo población civil (miles de niños y niñas) participe en la vuelta ciclista? España y la UE son defensores de la Corte Penal Internacional y del Estatuto de Roma, creado para juzgar crímenes como el genocidio. Y la Corte ya ha dictado una sentencia clara. Lo que no hacen los Estados o las organizaciones lo ha hecho la ciudadanía que cree en una sociedad basada en derechos humanos y valores éticos. Allí estábamos todos y todas los que consideramos que era nuestro deber ético protestar y podíamos acudir para rechazar la participación de un equipo que actuaba como promoción del régimen de Israel en unos momentos en que estaba bombardeando población civil y bloqueando ayuda humanitaria Cada poco nos pasan y emocionan con películas como

La lista de Schindler, admirando a quienes se enfrentaron a la barbarie. Hoy ocurre lo mismo: hay personas que denuncian la barbarie… y son sancionadas..., por enfrentarse a la barbarie, porque los gobiernos las instituciones y las organizaciones no lo hicieron. Y son sancionadas por no mirar hacia otro lado. Nos educamos con historias de valentía, con relatos de quienes se enfrentaron al horror cuando todo empujaba a mirar hacia otro lado. Nos emocionamos, aplaudimos, dijimos «yo habría hecho lo mismo». En el momento actual estamos ante una cuestión de dignidad. De decidir si aceptamos el silencio impuesto o si lo rompemos. Si permitimos que el miedo arrebate nuestro compromiso social o si lo defendemos. Frente a organizaciones que miran hacia otro lado y todo les da lo mismo mientras se haga caja, la ciudadanía dijo: ¡No! Estas sanciones, que para muchas personas posiblemente sea una hipoteca por largo tiempo, promueven algo mucho más profundo, buscan disuadir, acallar la protesta, enseñarnos que levantar la voz tiene un precio… para que la próxima vez nadie la levante. Pero hay algo para pensar. El miedo solo funciona cuando las personas estamos solas. Y no lo están y no lo estamos Porque si hoy aceptamos y callamos mañana será demasiado tarde. Es el momento de elegir: o aceptamos la injusticia… o nos involucramos colectivamente para transformar la injusticia en solidaridad y compromiso. También a nivel internacional está sucediendo, vemos como EE UU está sancionando a abogados de la Corte Penal Internacional que condenaron a Israel, o a la Relatora de la ONU para los territorios palestinos, Francesca Albanese. Por eso creo que es tiempo de decir: ¡No! a las sanciones por esta causa.

tracking