Diario de León

Matías González

Sociólogo

Astures y romanos en Astorga

Con un tesón que raya lo heroico este grupo logró impregnar la ciudad con ese aroma de la pasión por la búsqueda de una identidad en la recreación del pasado

Creado:

Actualizado:

Cuarenta años han pasado desde que un grupo de visionarios de Astorga, tan pródiga en emprendedores, alumbrara la idea de inventar una fiesta inspirada en la lucha entre las dos culturas que traban el armazón de su identidad y la de casi todos los leoneses. Si, la idea ya estaba en Elche, en Elda.. con sus moros y cristianos y en otras ciudades de España y el mundo. Era una idea de futuro pero había que darle sustancia.

Con un tesón que raya lo heroico este grupo logró impregnar la ciudad con ese aroma de la pasión por la búsqueda de una identidad en la recreación del pasado y a su vez una fórmula para recrecer las menguadas arcas del comercio local. Y con el paso de los años el número de participes ha crecido sin descanso hasta llegar a este 2017 donde cerca de un millar de figurantes se consagraron durante cuatro jornadas a entretener a los astorganos y a sus miles de visitantes con un cóctel de actos, culturales, artísticos, recreativos y comerciales que ha colmado con creces las expectativas aunque no han tenido toda la resonancia que merecen en los medios de la capital. La recreación histórica es una venturosa moda que se ha extendido irresistible en todas las ciudades, villas y aldeas de España con algo interesante, pintoresco o crucial en su pasado. El paisanaje se involucra en ellas porque complace sus deseos de gozar de unas jornadas de ocio festivo y a la vez sus impulsos de lucir destrezas ante un público ansioso de novedades. Además es una fuente de nuevos ingresos para el comercio local y añade un cierto pedigrí intelectual a la localidad anfitriona del evento. Y cuenta con el beneplácito de ese público cada vez más numeroso que no se conforma con moverse de espacio sino que busca el encuentro con la historia para ornato de su tiempo de ocio. Todo ello ha sucedido en Astorga pero aquí, tenemos que decir que el mérito de sus factores/factrices ha sido tan grande que se puede decir que están rayando ya la difícil línea que les puede llevar al estrellato en este tipo de iniciativas. Muchos son los parámetros a baremar en una iniciativa tan colmada de propuestas como esta y en casi todos ellos la meta de la excelencia no está muy lejana. Para llegar ahí ha hecho falta un soporte base sin el cual no es posible ningún progreso, el descubrimiento, estudio y documentación de la información histórica de la que podemos surtirnos para hacer posible una recreación meritoria del pasado bimilenario. Esto se ha hecho con meritorio rigor en Astorga y ya se puede afirmar que los resultados son óptimos en cuanto a vestuario de figurantes, construcción de moradas, y ambientación de espacios así como en la de maquinaria, útiles, armamentos etc. Pequeños retoques en la escenificación de los desfiles masivos serán necesarios y quizás, nuevos elementos, de mayor tensión dramática, que consigan reforzar la propuesta escénica. Pero todo se andará porque la rodera está hecha. El testigo de los pioneros ha sido recogido con entusiasmo por una pléyade de jóvenes que están ahondando el rigor histórico y la riqueza plástica de las variadas propuestas del Festival. Y a mayores, está proclamando sutilmente, a astorganos y visitantes, esa irrenunciable vindicación de nuestra identidad como pueblo astur. Sí, pueblo astur, después, pueblo leonés, que lo mismo es, antes que la propaganda castellanista nos privara de nuestra conciencia de comunidad, parida en la etnia astur.

tracking