Diario de León

Isabel Cantón Mayo
​Catedrática Emérita de la Universidad de León

Catedrática Emérita De La Universidad De León

Resultados de PISA: crónica de un fracaso anunciado

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La reciente publicación de los resultados del Informe PISA que mide el rendimiento académico ha hecho correr ríos de tinta, tanto para explicarlo como para atribuirlo a diversas causas más o menos supuestas y conocidas. Esta evaluación que se realiza cada 3 años y que constituye el informe-evaluación del estado de la educación en los países de la OCDE sirve para detectar las debilidades, potenciar las posibles fortalezas de los sistemas educativos y para intervenir en su implementación práctica. PISA debiera ser un elemento básico de partida para emprender acciones correctoras en los puntos críticos en los que las debilidades son relevantes y obvias. Lamentablemente no es así: junto con los malos resultados generales se han enmascarado los desastrosos resultados con el consabido «otros bajan más». La bajada es general en Matemáticas y Ciencias, pero especialmente sangrante es el hecho de que España baje 29 puntos en lectura, el resultado más demoledor de la serie iniciada en 2000.

En un artículo de esta firmante en esta misma Tribuna de Diario de León publicado el 21 de Mayo de 2023 titulado: «La lectura, pasaporte al éxito escolar» ya se ponía de relieve la incidencia del dominio lector, en sus tres modalidades (descifrado, mecánica y comprensión lectoras) y se establecía la altísima correlación positiva entre el dominio lector y el éxito escolar. Seguramente el fracaso en Matemáticas y Ciencias se vincula directamente también al demostrado déficit lector. Reconociendo y felicitando a nuestra Comunidad Autónoma por sus resultados, que ha sido desbancada del primer lugar por Madrid y Asturias, sigue en un honroso segundo lugar, sí podemos felicitar a las autoridades educativas de Castilla y León por su implicación, buena gestión y promoción de los resultados educativos en una trayectoria continuada de éxitos. La distribución geográfica española muestra que los resultados tienen un cierto origen geográfico que es más favorable a la mitad Norte de España y mas desfavorable al Sur. La escandalosa bajada de 58 puntos en lectura en la Comunidad Valenciana es un exponente de lo que decimos. Aunque no podemos dejar de señalar las trampas de Cataluña que al excluir a determinados alumnos retrasados y a determinados centros de la evaluación, sesgó tanto la muestra que no se ha dado por válida. Casi lo mismo ocurrió en el País Vasco. Aunque aun sin datos empíricos fehacientes para explicar esta debacle lectora reiteramos que la lectura es la clave del éxito escolar por su implicación directa en todos los demás indicadores. El tiempo que se dedica a leer se ha restringido, orillado por los brillos de las pantallas que ofrecen sin el mínimo esfuerzo el dato que se busca en el momento. Por lo tanto, aquí coincido con otros expertos, que en el abuso, no el uso adecuado, de las pantallas en las aulas han absorbido el esfuerzo de operaciones complejas de la mente como son la búsqueda, la selección, la síntesis, la comprensión, la relación o la evaluación de los conocimientos. De echo otros países que usan las pantallas no han tenido este fracaso educativo en PISA. A ello se une una segunda causa no menos decisiva y en este caso atribuible a la legislación y a la normativa curricular. Se ha pasado de un currículum escolar basado en contenidos, en conocimientos conceptuales, históricos, científicos, matemáticos, demostrables y válidos, a una especie de relativismo científico en el que todo vale, en el que tanto la historia como las matemáticas y demás deben darse y verse desde una perspectiva emocional y a ser posible de género. Es decir se ha priorizado curricularmente las actitudes y las emociones a los contenidos puros, demostrables y fiables. El relativismo moral se ha llevado al campo educativo y se ha aplicado al bagaje de los alumnos en la escuela. Un ejemplo curricular para Matemáticas de la ESO: «desarrollar destrezas sociales reconociendo y respetado las emociones de los demás…para construir una identidad positiva… fomentar el bienestar personal y crear relaciones saludables» Con este galimatías curricular no parece que se contenga contenido alguno a la enseñanza, solo buenismo, generalidades y ausencia de números y datos. En Lengua Castellana los bloques que llevan por título un contenido que se adorna con aspectos emocionales. Bloque 4. Ejemplo: «La generación del 27 y la resiliencia; El exilio y la pérdida; Estudiar cómo la literatura sirvió como refugio emocional durante la guerra y el exilio» pero no aparece en el bloque ni uno solo solo de los autores que debieran estudiarse, solo la parte sentimental, con lo que los estudiantes de esa generación no serán capaces de nombrar ni conocer las obras de Lorca, Alberti, Cernuda, Salinas, Guillén Aleixandre, Dámaso Alonso, Gerado Diego, etc. El resultado de la jibarización curricular está a la vista. Otra de las posibles causas, además de las citadas informáticas y curriculares es la falta de incentivos y de atención al profesorado. Se han desoído o ninguneado todas las reivindicaciones, no solo salariales, sino profesionales en cuanto a horarios, calendarios, bajada de las ratios de alumnos en clase, selección y preparación de los directores escolares (en León han quedado desiertos varios centros por faltade candidatos a la dirección) haciendo atractiva y reconocida la función directiva, tan directamente correlacionada también con la calidad de la enseñanza. Decía Cossío sobre enseñanzas de Giner: «Dadme el maestro y os abandono la organización, el local, los programas... todo lo demás». Hay estudios que avalan esta misma teoría: Kenneth Leithwood y Karen Seashore Louis, indican que el liderazgo escolar explica aproximadamente entre el 20% y el 25% de la variación total en los resultados de aprendizaje de los alumnos atribuible a la escuela. Aunque otros autores suben este porcentaje hasta el 50% . Por ello el abandono de la docencia y la dirección por parte de la administración que les exige un porcentaje de alumnos aprobados y permite al alumnado pasar de curso son aprobar, incide directamente en la degradación de los resultados escolares. En las tesis doctorales que he dirigido sobre el tema encontramos componentes del fracaso escolar variados y complejos: la sociedad y la familia ocupan un destacado lugar. En ambientes permisivos y con poca disciplina el fracaso escolar es más alto, mientras que en ambientes sociales o familiares más estrictos el éxito escolar es más frecuente. No podemos olvidar los modelos educativos nórdicos y sobre todo los asiáticos que obtienen los primeros puestos en PISA y en los que su sistema educativo es riguroso en disciplina y esfuerzo. El complejo conglomerado de causas y soluciones exige estudios más amplios y con evidencias que demuestren las conclusiones, así como las propuestas de intervención, que, por el momento se derivan de análisis más o menos apresurados a partir de los llamativos y desastrosos resultados españoles en PISA, que sugieren volver a poner el aprendizaje de contenidos en el centro.

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