Actor o actriz principal y secundarios
Que toda película cuenta con actores o actrices principales y de reparto, de todos y todas es sabido. En los principales se centran los focos y la perfección del director sacando lo mejor de aquella interpretación. Los secundarios son el aderezo necesario en muchos casos para que el principal se luzca, triunfe.
Ha habido casos en los que, sin pretenderlo, el actor secundario o de reparto ha eclipsado al principal. Pero casi todas las películas las recordamos por sus grandes actores o actrices y son sus nombres los que antes recordamos. después de hacerlo con el título de las obras. En la «película» de la historia, pasa exactamente lo mismo. Los nombres propios están por encima de las sociedades y sus logros; hazañas, errores o derrotas, se escriben en primera persona, como si ésta sola hubiese manejado cada situación, no teniendo en cuenta a las gentes que, sumando como masa o grupos, hayan influido en cada resultado. Un gobernante solo, no comete genocidios. Una gobernante sola, no gana una guerra o soluciona un problema de paro en un país. Un gobernante solo, no puede ser el culpable o el héroe en cualquier contexto que implique un resultado colectivo. Alrededor siempre hay actores secundarios y de reparto que han de colaborar necesariamente para obtener el resultado. Últimamente en este país, los «actores secundarios» o políticos, se han otorgado a sí mismos el papel de «actores principales» o sociedad. Parece que se nos olvida que los y las verdaderas protagonistas de este film (que no sé muy bien como calificar, porque pasamos por tantos géneros…venga, el de ahora «tragicomedia») son las personas. Las personas otorgan con su derecho universal de voto el papel de actores de reparto para que estos generen el mejor resultado al actor principal, el pueblo. Y no confundir oligarcas y lobbies con pueblo, eso es trampa. Pueblo es pueblo. Eso sí, el actor o actriz principal es fundamental que se aprenda muy bien el guión de la película que debe protagonizar, porque puede ocurrir que no estando de acuerdo con el argumento, decida no ser el protagonista de esa película y elija otra mejor para sus intereses. El argumento o la compañía de algunos de actores o actrices secundarias. Este actor principal que somos el pueblo de este país, tiene algunos problemas y otras cuestiones que podríamos calificar de «Estado», como la vivienda. Un problema que no se soluciona de momento porque no hay proyectada una «gran película» y tampoco sirve una serie «por capítulos» que ponga parches. Un argumento que debe ser inclusivo y cercano a la realidad de una sociedad plural y pluriétnica, moderna y demócrata. Ahora el pueblo debe decidir que película protagonizar para ser recordado como tal cuando dentro de unos cuantos años alguien haga memoria de aquel éxito colectivo (si lo hubiese) Para ello habrá que elegir los adecuados actores y actrices de reparto. Los que son prescindibles para esta ocasión son los extras y figurantes. Son aquellos que en política solo están para las escenas de riesgo. El riesgo de volver al pasado anterior a esta película, o sea, al nodo.