Riaño-Picos: ¿Y ahora qué?
Nuestra comarca de Riaño no es ajena al grave problema que nos aqueja como provincia: la despoblación. León perderá dos diputados provinciales en las próximas elecciones de mayo. Según datos del Consejo Económico y Social (CES) el índice de envejecimiento de León está seis puntos por encima de la media nacional. El 23% de la población tiene más de 65 años, prácticamente uno de cada cuatro leoneses está jubilado. En nuestra comarca el problema es especialmente acuciante y la responsabilidad administrativa muy seria, por lo que han supuesto algunas actuaciones y negligencias más o menos recientes que no conviene olvidar: el embalse, la brucelosis¿ Si gobernar es repoblar, como afirmaba el General Sarmiento, es evidente el desgobierno en el que nos hallamos. Pronto habrá elecciones municipales y aquí ya no bastará con comparecer bajo las alas de la gaviota. Habrá que presentar cuenta de resultados, gestión¿ y la conclusión es que las únicas ideas e intentos de detener esa sangría, están surgiendo de abajo a arriba: desde los ciudadanos. Cuando eso sucede, sencillamente alguien no está haciendo su trabajo. La fe en los de siempre se acaba. Personalmente no encuentro una sola razón parara prolongar esta agonía, a no ser que alguien albergue instintos de autodestrucción. Sin embargo, algo se está moviendo de un tiempo a esta parte. Ahora existe una conciencia comarcal coordinada, proyectos, ilusión, ganas de trabajar y pasar página -mejor de cerrar el libro-. Mientras, los de siempre, se afanan en elaborar sus listas y en uncir al carro a los dóciles y sumisos, aunque para ello tengan que pescar en las aguas del resto de partidos. Son las mismas propuestas gastadas y manipuladas, con el mismo o con distinto personal, saltando de un charco a otro. Nos toman por imbéciles. No miento si digo que ya ni se disimula el mercadeo. Es triste que haya quien, aun en la situación en la que nos encontramos, se preste a ello. Como no aspiro a ningún puesto, ni espero nombramiento alguno, disfruto de la libertad necesaria para escribir: ¡ya está bien!. La Mancomunidad debe convertirse en el Ayuntamiento de Ayuntamientos, ocuparse de los grandes problemas de la comarca: REE -silencio ahora; tras el 25M vendrá la carga definitiva-, Parador, San Glorio, UVI Móvil, Residencia Tercerfa Edad, Parque Regional¿ Un gobierno de la Mancomunidad en el que existan plenos regulares, trabajo en equipo y transparencia, poniendo fin al presidencialismo actual.. No debemos permitir que nadie vele nuestro sueño, no sea que cuando nos demos cuenta sea eterno. A algunos les ha resultado demasiado incómodo el sentirse solidario con quienes plantan cara pero, como vocal de Turismo me he sentido frecuentemente sólo, exigiendo derechos que son de todos y ¡qué mayor derecho que sobrevivir!. La gran mayoría de la «peña», para ser feliz en su modorra le sobra las personas con criterio y libres para manifestarse. Alguien ha pensado -para eso están los que piensan-, que hay que protegernos de la cruda realidad que nos rodea, mantenernos en una atmósfera controlada, como a los pollos en la granja. Otros sin embargo, hemos decidido pegar la oreja al suelo y explorar nuevas vías para salir del atolladero en el que nos han metido con su desidia, de investigar lo que no se cuenta y trabajar¿ porque nada nos será regalado. Lo que viene haciendo por ejemplo la Asociación de Turismo desde hace dos años. Sin embargo, quienes tienen la obligación y cobran por ello, prefieren la política de cuchara y tenedor, cuya conclusión, entre vapores de café, copa y puro, no suelen ser proyectos para solucionar el declive, sino engancharse o mantenerse a toda costa en la poltrona pública. En la Restauración, en los albores de nuestro estado liberal, apareció el neocaciquismo, en el que los políticos distribuían entre su clientela favores, administraban subvenciones, adjudicaban contratos, aligeraban trámites¿ A nadie con un mínimo de sensibilidad hacia nuestra tierra se le escapa que los próximos cuatro años serán vitales. Debemos estar atentos a lo que se promete, porque nunca se miente más que después de una cacería, durante una guerra y antes de las elecciones, decía Bismark. Vendrán a visitarnos ministros y consejeros, cuando nunca lo hacen. ¡Oh casualidad! y prometerán paradores nacionales y estaciones de esquí¿ No nos dejemos deslumbrar por el brillo y relumbre del momento. Obras son amores¿ En el caso de San Glorio y en honor a la verdad, hay que decir que si se ha llegado al despacho del presidente de la Junta ha sido gracias al empeño de la UPL y sus procuradores. El PP provincial ha estado fuera de juego desde el principio, por voluntad propia, ellos sabrán por qué. Ahí está la Diputación que no aprueba un euro en los presupuestos del año pasado, que ante el arrecio de críticas y la presión social, aprueba 150.000 e en remanentes y que finalmente, no hemos visto. En los presupuestos de este año el cuento se repite. Ya dice el refranero popular inglés: «Si un animal anda como un pato, vuela como un pato y nada como un pato; lo más probable es que sea un pato». Aunque digan todo lo contrario, los hechos son palmarios: no creen en la estación, no han movido un dedo y cuando tímidamente lo hacen es bajo la presión. Bien, dado que hemos percibido nítidamente el mensaje, vamos a mantenerla el tiempo que sea necesario. Los burdos intentos de acabar con la Asociación de Turismo puestos marcha han sido un fracaso. La asociación sabe perfectamente que permanecer al margen de la confrontación electoral significa sobrevivir, tiene sólidos cimientos y está haciendo una labor loable. A estas alturas, toda la comarca sabe que en manos de este grupo de gente joven, están depositadas nuestras maltrechas esperanzas. Existe tal necesidad moral de encontrar una alternativa a este desgobierno, que corremos el riesgo, caso contrario, de desaparecer como comarca. El 25 de mayo, tendremos una gran ocasión para rebelarnos contra ese destino que nos imponen. Si no es así, la responsabilidad recaerá en quienes como actores o espectadores hayan contribuido al final de una comarca que, si de algo ha pecado, ha sido de solidaridad y generosidad con los demás. Ahora en justa reciprocidad ha llegado el momento de corresponder.