EL BALCÓN DEL PUEBLO
Nuevo mapa municipal
HAN PINTADO de rojo el mapa municipal de la provincia leonesa. En casi la totalidad de los ayuntamientos de más de mil habitantes se huele el perfume de la rosa, bien gobernando o participando en el gobierno. Ayer se constituyeron las nuevas corporaciones y se eligieron a los alcaldes en todos los ayuntamientos, excepto en Balboa, donde el triunfo se jugó a caras o lises y está pendiente de resolución judicial. No hubo sorpresas: ni en los municipios en los que las elecciones del 25-M otorgaron mayorías absolutas, ni en los que eran necesarios pactos de gobernabilidad. Salvo quebradas de menor cuantía, los pactos han dejado en soledad al PP. Quizá por aquello de ser el amo, se le sublevaron los criados. El Partido Popular contaba con 91 mayorías absolutas, pero sólo puede exhibir el éxito en tres ayuntamientos de entidad, aunque todos, hasta los que su presupuesto no alcanza para pagar al secretario y al agüacil, me merezcan un imponente respeto. El paisaje azul domina claramente en Ponferrada, Valencia de Don Juan y Santa María del Páramo. En los demás, tras los plenos celebrado en la jornada de ayer, prima el color rojo. Los socialistas contaban con cincuenta y una mayorías absolutas, algunas en municipios de primer nivel, como San Andrés del Rabanedo -tercero en el ránking provincial-, Bembibre, Sahagún, Valderas o La Robla. Pero estaba abierta la gran horquilla de la capital y de otros ayuntamientos emblemáticos. Y se cerró casi en plenitud a su favor. León tiene, por tercera vez en más de un siglo, alcalde socialista. Tras el relevo dramático por las armas de Miguel Castaño, en una mañana de tantas sombras como sepulcros, y la fugacidad de Gregorio Pérez de Lera, ayer recibió el bastón de mando Francisco Fernández. La Unión del Pueblo Leonés cambió de pareja y decidió bailar los próximos cuatro años con el Partido Socialista. El líder leonesista tuvo que aguantar los insultos de rigor. Han sido tantos años de vasallaje que la derecha creía tener en propiedad el sillón de corregidor. Cayó León capital, y también Villablino, donde gobernará el socialista Ángel Crespo como lista más votada tras abstenerse el Partido Popular. Igual que en Astorga, donde seguirá Juanjo Perandones, pero con la abstención de los leonesistas. Deberá gobernar en minoría en su cuarto mandato. Y también tendrán corregidores socialistas los ayuntamientos de La Bañeza, de Mansilla de las Mulas, de Cistierna, de Cacabelos, de Villafranca del Bierzo, de Villamanín, de Laguna de Negrillos, y otros. Sólo en Boñar se mantiene el apéndice de Ciule, con la incombustible Celia Reguero de primera dama. La gaviota le cagó en el moño y encontró aire en el abanico de María Dolores Otero. El esplendor de la rosa es incuestionable. Ha recibido como una lluvia de rocíos. Sin embargo, tiene dos pétalos mustios: el fracaso electoral en la ribera del Órbigo y suspender la asignatura del Palacio de los Guzmanes. Concluidas las negociaciones y proclamados los corregidores, ha llegado la hora de gobernar.