Diario de León
Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

DECÍA Voltaire que el trabajo nos aleja del aburrimiento, de los malos vicios, y sobre todo de la pobreza. La cita vino a mi cabeza para autoconvencerme de las virtudes de la faena diaria frente a poco más de un mes de holganza. Hoy, si el francés levantara la cabeza tal vez descubriera que su definición se ajusta como un antitético guante a la de la práctica política, cada vez más alejada de la del trabajo para el común de los mortales. Sólo hay que echar un vistazo a la hemeroteca más cercana sobre lo acaecido durante el último mes en torno a la construcción del gobierno del Consejo Comarcal del Bierzo para concluir que al ciudadano normal la política sólo le puede generar un tedio rayano con la náusea; que en el peor de los casos puede conducirte a la ingestión o consumo de alguna sustancia adictiva tumefactora del cuerpo y de la mente, y que es capaz de sumirte en una miseria espiritual de dimensiones abisales, inversamente proporcional acaso al enriquecimiento material de quienes se reparten la tarta. Cómo explicarse si no que el PSOE haya terminado colocando al frente de una institución que debe convertirse ya en el motor del desarrollo del Bierzo, después de más de diez años de triste deambular en busca de competencias, a Ricardo González Saavedra. El político con uno de los menores pedigrís gestores y carisma popular de los que los socialistas podrían presumir ante una ciudadanía que les ha otorgado de nuevo el control sobre el Consejo Comarcal. No es que Saavedra no sólo no resista la comparación pública frente al propio Susi. Es que el PSOE tiene figuras reconocidas como Antonio Canedo, el propio Laudino García, y algún que otro alcalde más, que podrían ocupar este puesto sin dar la sensación al administrado que en los vectores que manejan los «aparatos» de las organizaciones sólo priman los repartos partidarios de poder, los intereses de ciertas familias, y las componendas económicas. González Saavedra tendrá que trabajar muy duro superar este hándicap con el que arranca -marcado también por su oposición nihilista en Ponferrada- , y su suerte será la de la entidad comarcana. Aunque para ininteligible, el «bacalao» de los populares bercianos; rotos en dos bandos y en el que Fátima López Placer sigue manteniendo el control simplemente porque mientras que su antagonistas se devanan las meninges para cuadrar las operaciones de «fontanería», la procuradora, vicepresidenta de la Diputación y presidenta comarcal del partido hace ya años que convirtió el arreglo de las tuberías del PP en un modo de vida que no es que sobrelleve, es que es le priva más que un vodka a Boris Yeltsin, y que no tiene parangón en la provincia. Así pues, que nadie se frote los ojos si bajo estos abrasdores treinta y nueve grados contempla a Fátima y a Canedo, y a sus respectivos correligionarios, bañándose en las misma la piscina; y luego, al borde de la pileta a los desencantados con Charo Velasco y los fieles a Jesús Esteban tomándose unas birras con López Riesco, Anievas y otros más. Será el bochorno, pero no un espejismo.

tracking