Publicado por
JAVIER MONJAS
León

Creado:

Actualizado:

VA A HABER que organizarse para defenderse de ellos. De nuestros músicos y actores, esos autodenominados intelectuales de la nada que intelectualizan y llevan comida caliente a sus progresistas casas gracias a las subvenciones que pagamos a sus películas y discos, a sus anuncios en televisiones públicas, a sus bardenianas protestas pagadas con dinero público. Y ahora, cuando usted compre un disco compacto virgen para grabar las fotos de sus vacaciones, también les estará pagando el correspondiente impuesto revolucionario. La SGAE y toda la catropea de organizaciones que se han formado a su vera, vista la rentabilidad, nos trata a todos como delincuentes. Si compramos un disco virgen, es para robarles la propiedad intelectual a sus intelectuales de la apropiación, ajena, por supuesto. No importa que miles y miles de empresas los utilicen para grabar sus datos, o que el papá de la casa se pase la tarde de los domingos pasando los vídeos de las vacaciones al soporte digital. Los padrinos de la SGAE quieren que paguemos, sólo que paguemos. Y lo han conseguido. Entre la increíble indiferencia del Gobierno, anegado en el chapapote cultural del que, por supuesto, no protestan nuestros artistas -perdón, intelectuales- viendo que la pasta crece, y que la paga la masa alienada, el ejército de reserva para sus cuentas bancarias. Uno se pregunta en qué piensan -o no piensan- las lumbreras del Ministerio de Ciencia y Tecnología, perteneciente a un Gobierno que tolera una piratería a gran escala que ahora pagará el pueblo soberano. Porque del PSOE y de IU, uno no espera nada. Son ellos mismos, los de la pancarta y ahora los del atraco. Ha estado hábil la Asociación de Internautas al exigir que se desprotejan los discos para que podamos hacer la copia de uso individual a la que nos da derecho la ley. Porque al mismo tiempo que cobran el impuesto revolucionario supuestamente por copiar, no permiten que la gente copie los discos. Es una ínfima minoría la que posee los conocimientos adecuados sobre programas y técnicas para desproteger una película o hacer un clonado de un disco compacto. Nos cobran por copiones pero no nos permiten copiar. Ahora vendrán más impuestos revolucionarios sobre discos duros y módems, y hasta sobre las mesas donde los colocamos, porque todo puede ser utilizado para copiar sus discos. Se creen liberadores pero son una peste, parásitos de bosillos llenos y de mani solidaria a las siete, dignos sucesores de los caciques beatos y sus misas de doce.

Cargando contenidos...