LA VELETA
Fuegos y taifas
EL FUEGO destruye, pero también alumbra. En ocasión de los devastadores y trágicos incendios padecidos por España en las últimas semanas hemos podido ver que algunas comunidades autónomas no disponen de medios propios en cantidad suficiente para sofocar grandes fuegos. Algunas, caso por ejemplo de Extremadura, solicitaron -y obtuvieron- ayuda de comunidades próximas, como Andalucía y también creo que de Castilla-La Mancha. En el caso de Cataluña parece que las autoridades no contaron con ayuda foránea por entender que no era necesaria. Sin embargo los fuegos declarados en la zona de Massanet de la Selva o los del Vallés Oriental, en Barcelona, ardieron durante dos o tres días. Ignoro si con más medios (bomberos, helicópteros, dotaciones del Ejército), los mencionados incendios habrían sido sofocados antes, aunque un principio de lógica elemental induce a pensar que sí. Que con más brazos se acaba antes con el fuego que cuando hay menos, aunque lleven todos la misma gorra y la misma camiseta. Quiero decir que por mucho que las comunidades autónomas tengan ya transferidas todas la competencias sobre montes y bosques, cuando de lo que se trata es de salvarlos, nadie debería tener reservas mentales. Quien antes sepa y pueda apagar el fuego, mejor. Denostable parece, pues, cualquer reticencia inspirada por pruritos cantonalistas. Lo mismo cabría decir de quien, pretextando que todas las competencias en esta materia han sido transferidas -ha sido el caso de la señora ministra de Medio Ambiente- no ha considerado oportuno aparecer por Badajoz, Huelva, Barcelona, Gerona, Ávila, Salamanca y demás lugares heridos por el fuego. ¿Entenderán alguna vez nuestros queridos políticos -los nacionales y los autonómicos- que lo que queremos los ciudadanos es que nos resuelvan los problemas y que en este caso nos da lo mismo que sea Pedro o Juan quien apague el fuego porque lo único importante es acabar cuanto antes con las llamas? ¿Cuántas veces habrá que recordar aquella sentencia bíblica que dice que es el Sábado el que está hecho para el hombre y no al revés? Mucho me temo que unas cuantas. Tantas como taifas y visires.