EN EL FILO
Sin seguro médico
MÁS DE 43 millones de personas -tres millones más que la población total de España- carecen de seguro médico en Estados Unidos. Este es el país de los contrastes más inverosímiles entre la vanguardia de la modernidad y la antigüedad más insoportable en ámbitos y costumbres sociales. Según relatan quienes explican la noticia, que esas personas carezcan de seguro médico aumenta considerablemente los problemas de la vacunación infantil y condena a la bancarrota o a la muerte a las personas con enfermedad grave, porque los tratamientos han de satisfacerse económicamente. Frente a cualquier crítica al sistema de vida de este país y a la política de las administraciones norteamericanas se esgrime el fantasma de un antinorteamericanismo infantil y un progresismo trasnochado. Una vez más se nos pide incondicionalidad con el país que ha tomado el liderazgo del mundo y pretende ejercerlo hasta en los más mínimos matices. Defender el Estado del Bienestar es una necesidad vital para la mayor parte de los europeos que entendemos que los derechos fundamentales se han extendido a la garantía de un sistema de dignidad para todos los ciudadanos. Es el punto de partida que asegura la posibilidad de un pequeño grado de igualdad, porque nadie será discriminado por su salud ni por su educación. Para alguien que aspire a la utopía, ¡algo es algo! A muchos liberales les molesta esta conquista de una parte de la humanidad porque piensan que los impuestos no tienen que redistribuir la riqueza. Les recomiendo que cuando viajen a Nueva York no se queden en la zona noble de Manhattan, el paraíso de las compras, y se desplacen a las extensas zonas marginales. Entonces se darán cuenta de que en el paraíso del capitalismo todo es tan completo que ni siquiera hay que desplazarse para poder acceder a lo más profundo del Tercer Mundo. Sistema de vida norteamericano.