SIETE DÍAS
Candidatos con denominación de origen
MARIANO RAJOY dijo que viajaba a León porque tocaba. Ya se sabe que en el PP cada cosa tiene su momento. Bien lo sabe precisar el jefe José María Aznar cuando los periodistas le hacen preguntas incómodas. Pues bien, el sucesor visitó León el pasado viernes dentro del «tour» que le llevará por todos los puntos de España para presentarse a los ciudadanos como el candidato del PP a ocupar la Presidencia del gobierno, a partir del próximo mes de marzo si las urnas le son propicias. Un viaje dentro de la rutina, por lo tanto, y no con la intención específica, como aviesamente preguntó un periodista, de contrarrestar el llamado efecto Zapatero. Ya se sabe que a José Luis Rodríguez Zapatero en León se le otorga un plus de votos importante exclusivamente por su condición de ser leonés. Al gallego Rajoy no le preocupa la raíz leonesa de Zapatero, pero por si acaso tampoco se olvidó de recordar su propio pasado en esta tierra. Mariano Rajoy, que es de la quinta del 55, vivió en León desde los cinco años hasta que cumplió quince, debido al trabajo de juez de su padre. Estudió en el Colegio de las Discípulas, (dos monjas de la orden acudieron al Hostal de San Marcos para testimoniarle su afecto), y en los Jesuitas. Su primer destino profesional también le liga a León, concretamente a Villafranca del Bierzo. Nos encontramos, pues, ante dos contendientes con posibilidades de ocupar la Moncloa que reivindican para sí sus raíces y vinculaciones leonesas. En el fondo esta reivindicación del pedigrí, que no es menor en el asunto que nos ocupa, ha de interpretarse más por las vivencias que por el carné o el paso del tiempo. Y es que en algo coinciden también Rajoy y Zapatero. En ninguno de sus carnés de identidad figura León como lugar de nacimiento. Sabido es que la madre de Rodríguez Zapatero, que vivía en León, viajó hasta Valladolid para que su hijo naciera también al calor de la abuela. Esta circunstancia le ha permitido a Zapatero presentarse como vallisoletano en Valladolid en su primer acto público en la capital del Pisuerga, después del Congreso del partido socialista en el que fue elegido secretario general. Habrá más coincidencias en la campaña. Rodríguez Zapatero ya ha adelantado su compromiso de rescatar del olvido al Noroeste español. La transición política y las décadas de asentamiento democrático tuvieron en común una atención preferente al sur y determinadas franjas litorales en materia de infraestructuras. Avalado por su condición de leonés, Zapatero ha prometido subsanar las desigualdades. Tal vez haya sido un contratiempo para el líder socialista leonés que el contrincante sea gallego y que, por lo tanto, pueda tener la misma credibilidad, la ambición normal de quienes no son descastados, cuando reclama una atención específica para este cuadrante de España. Rajoy esbozó ante los hombres y mujeres del PP leonés y ante representantes de los colectivos sociales las líneas maestras de su compromiso electoral. En resumen: Seguir la senda emprendida por el PP en materia de comunicaciones, lo que supone llevar el Tren de Alta Velocidad hasta Galicia e incidir en los proyectos que ya están en marcha: la conexión entre capitales por carretera o el desarrollo de la Ruta de la Plata como autovía. El líder del PP no dio oportunidad a los periodistas para que le formularan una de las preguntas que bullen en el ambiente: la crisis del PP leonés, con escaso entendimiento en León y fracturado totalmente en El Bierzo. Desde el desconocimiento, por tanto, de la cirugía oficial aplicable, sólo cabe la especulación. En torno a Rajoy estaban todos los que conformarán las candidaturas. La duda que corroe a todos o a más de uno, es el orden de cada cual y la incógnita de saber si el PP será capaz de mantener la mayoría en León sobre los socialistas. El asunto es muy importante, porque si el PP pierde un diputado (lo que significa que el 3-2 actual se convierta en un 2-3 a favor del PSOE) también perderá dos de los tres senadores. En la raíz de la guerra del Bierzo está esta lucha soterrada. Castilla y León espera la llegada de cien mil ingleses cada año. El consejero de Fomento, el leonés Antonio Silván, y el presidente de la compañía aérea Rayner, Michael O¿Lary, firmaron también el viernes un acuerdo en virtud del cual la empresa británica se compromete a traer hasta el aeropuerto de Villanuela un vuelo charter diario. El único aeropuerto internacional de Castilla y León consiguió el acuerdo en dura liza con otros aeropuertos españoles y, en última instancia, sobre la ciudad alemana de Sturgart, firme candidata a recibir a estos ingleses que viajarán por tan sólo diez mil pesetas (ida y vuelta) entre Londres y Villanubla. Los precedentes no pueden ser mejores. Una experiencia similar se inició el pasado mes de marzo entre Londres y Gerona con un vuelo diario. Hoy llegan quince vuelos cada día desde Inglaterra al aeropuerto catalán. El éxito dependerá en gran medida también de lo que aquí Castilla y León sepa ofrecer. Porque es evidente que los turistas no se van a quedar en el aeropuerto. Ni siquiera en Valladolid, una provincia que carece de recursos turísticos naturales. Todo lo contrario que le ocurre a León, donde su variedad arquitectónica se conjuga con una oferta excelente en materia paisajística, desde los Ancares y las Médulas en el Bierzo hasta los Picos de Europa en la zona norte de la provincia, pasando por la Maragatería, la atracción del Camino de Santiago o el exponente de los ríos trucheros. El acuerdo, por tanto, trasciende a Valladolid y mal haríamos, a veces enfermos de localismo (que todo exceso es enfermedad y hay que diferenciar la defensa de lo propio y singular de la aberración que supone la exclusión de aquello que desde fuera enriquece) error sería, digo, si no sabemos aprovechar estas oportunidades de negocio que se brindan. En definitiva semana de mucho ruido del PP, que se encuentra en horas altas, con la maquinaria electoral ya engrasada. Pero en política todo puede cambiar en semanas, incluso en horas, y con frecuencia la percepción mediática tampoco coincide con la reflexión personal de cada ciudadano. En todo caso, nos espera una larga campaña. Más allá del pistoletazo oficial de salida, la carrera ya ha comenzado.