León

Creado:

Actualizado:

COMO un trueno en una mañana de cielo despejado nos ha sobrecogido la muerte de Luis Pastrana. Hace un par de días me lo crucé por la calle Ancha, pero ambos teníamos demasiada prisa para detenernos. León, ciudad abarcable, también empieza a imponernos esas servidumbres.  A la cultura leonesa se le va uno de sus mejores divulgadores. Los nuevos tiempos no parecen muy propicios para formaciones profesionales como la suya:  a fuego lento y con unos sólidos pilares en su carrera de Filosofía, fortalecida después en etapas en Everest, Antena 3, la Fele, el Ayuntamiento de León, además de en otros cometidos puramente vocacionales, como en el Casino. Los periodistas hemos recurrido a él una y otra vez para que nuestras informaciones fueran rigurosas. La memoria del cronista es la suma de todos los ecos. Llevaba en su corazón el rastro de la Legio VI, la huella de los canteros, el susurro de los peregrinos¿ la ciudad que fue, es y será. Porque el buen cronista sabe que el tiempo es una deuda pendiente. Trabajaba con el pasado, el presente y (sobre todo) para el futuro. Gracias a su conocimiento del archivo municipal fue posible reparar recientemente la injusticia por la que Félix Gordón Ordás permanecía nombrado hijo indigno de la ciudad. Trabajaba con la razón y el corazón a partes iguales. Metódico, paciente, con buena memoria, intuitivo. Querido Luis, reconozco mi deuda con tu saber, generosamente derramado. Los periodistas hemos perdido a un compañero y a un oráculo. Una formación como la suya no se improvisa, es consecuencia de cientos de lecturas, de un amor por León que se va construyendo a lo largo de los años. Descansa en paz, amigo.  Se te quería mucho más de lo que hayas llegado a intuir.

Cargando contenidos...