Diario de León
Publicado por
MANUEL ALCÁNTARA
León

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PARA traer al mundo a alguien sólo se necesitan dos personas, a condición de que no sean del mismo sexo. Por eso el planeta azul está lleno de gente que las pasa moradas y dos tercios de sus efímeros habitantes no pueden adquirir la costumbre de comer un par de veces al día. Engendrar no es dificultoso y además sus trámites son agradables. Es de suponer que Adán y Eva, que eran analfabetos y no habían leído el kamasutra, ya conocían todas las posturas posibles. El cuerpo humano, como decía mi inolvidable Tono, son habas contadas. Lo que le es tan fácil a cualquier pareja de patanes que se lleven bien momentáneamente ofrece muchas dificultades a los científicos. En China tienen un especial empeño en clonar seres humanos, por si no hubiera bastantes chinos. Cuentan que un grupo de científicos estadounidenses, aprovechando el vacío legal que existe en el vasto país sobre reproducción asistida, se están esforzando en inventar gente como la que ya hay de sobra. El procedimiento que siguen es el mismo que se utilizó con relativo éxito para crear a la oveja «Dolly». No es tan fácil como parece. De cinco mujeres que se sometieron voluntariamente, o mediante previa recompensa, a la técnica pecuaria, sólo una se quedó embarazada de trillizos, pero los tres fetos murieron. Emitieron su último balido a los cinco meses de gestación. Doctorarse en Frankenstein no está al alcance de cualquiera, pero sobre todo no hay ninguna necesidad. Aparte de los problemas éticos que traería la clonación de seres humanos, que podrían ser utilizados como esclavos para los trabajos que nadie desea y, sobre todo, para la guerra, que es el trabajo más indeseable, ¿a qué viene alterar la demografía? Entre los hinchas de los equipos de fútbol, entre los poetas líricos y entre los militantes de los partidos políticos abundan los clónicos. Basta pasear por la calle para darse cuenta de que hay mucha gente que está repetida. La llamada madre naturaleza se ha anticipado hace mucho al diabólico sueño de esos científicos.

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