BURRO AMENAZADO
Inocentada gloriosa
LA ESTACIÓN de esquí de San Glorio lleva camino de inocentada monumental. A la vista de los valores paisajísticos y ambientales reunidos en el Mojón de las Tres Provincias, a caballo entre los parques regionales de Picos de Europa y Fuentes Carrionas, se pensó en una estación pequeña, sin desarrollo de grandes infraestructuras, con el valle de Naranco candidato a albergar pistas sin deteriorar estos circos glaciares. De repente, el planteamiento moderado se esfuma y se vende un diseño faraónico, la nueva Baqueira Beret y Sierra Nevada juntas de la Montaña Cantábrica, con el macizo machacado: 10 kilómetros esquiables en Cardaño de Arriba, 15 en Naranco, 40 en Lechada y otros 15 en Vega de Liébana. Este furor desarrollista, sin pies ni cabeza, de impacto ecológico crítico en un terreno de flora y fauna vulnerables, el corredor osero del núcleo oriental, parece un calentón ebrio de promotores que dicen que esta será la estación más ecológica de España. Puestos a delirar, llevan sus maquinaciones al ruedo económico y se despachan con crear 395 empleos, fijos y temporales, y otros 4.000 puestos de trabajo indirectos. Si 16 remontes producen esta cascada de oro, parece que los empresarios de San Isidro, Pico Tres Mares, Pajares y Leitariegos son tontos de solemnidad, mentecatos incapaces de ordeñar a la vaca nieve como lo hacen, en el papel, los avispadísimos lanzadores del grupo inversor Estación de Esquí Tres Provincias S.A. El 2011 aparece como negociazo del siglo, unido al desarrollo de campos de golf, chaleterío y urbanizaciones en un periplo de pueblos que parece una etapa de la Vuelta a España, desde Aguilar de Campóo, Cervera de Pisuerga, Guardo, Velilla de la Reina a Boca de Huérgano, Riaño y Cistierna. Ni una tribu de chamanes mezcaleros, ciegos de agua de fuego, inventarían tal sueño de cuestas de nieve convertidas en Eldorado de papanatas. Este espejismo fantástico, presunto revulsivo de la montaña leonesa, congela realmente el buen sentido.