CRÓNICAS BERCIANAS
Riesco no debería
QUIERO PENSAR que la sugerencia de que el alcalde de Ponferrada acuda en las listas del PP al Congreso, y aun a las del Senado, es fruto del onanismo político que crece hasta límites insospechados en tiempos de precampaña entre los cargos de los partidos con la muy inestimable colaboración de los medios de comunicación. En definitiva, que no creo que responda a la realidad. Fundamentalmente, porque no sería muy responsable por parte del corregidor ponferradino comprometerse en las tareas legislativas de ámbito nacional cuando acaba de llegar a la cabecera de administración ponferradina con el respaldo de casi 20.000 ciudadanos. López Riesco no debería permitirse el lujo de dejar ni siquiera un poquito de lado la gestión del primer ayuntamiento berciano. Y mucho menos tentado por los intereses espurios que puedan existir en determinadas facciones del Partido Popular en la provincia de León o por el enconamiento irreconducible entre los populares en el Bierzo. Riesco ha recibido una herencia privilegiada de su predecesor en el cargo -a pesar de que a muchos les joda reconocerlo-. Y él, como sus compañeros, ha contribuido a colocar a Ponferrada dentro de los parámetros de una ciudad media de primer orden dentro del panorama nacional. Pero sería un inconsciente si no se diera cuenta que dentro de cuatro años, si aspira a resultar reelegido, tendrá que presentar a la ciudadanía sus propias credenciales de mérito. Y en Madrid, ni aun en el Senado, dorado solaz o retiro para muchos políticos -por mucho que les joda a los aludidos-, se ponen en marcha las imprescindibles obras de renovación de la red de abastecimiento de agua, ni se completa la circunvalación de toda la ciudad; ni se atraen nuevas industrias al macropolígono del Bayo, aún en pañales. Por todas estas razones y algunas más, Carlos López Riesco no debería plantearse siquiera batallar por estar en la nómina de diputados y senadores populares para el 19 de marzo. No debería. Que no digo yo que no pudiera. Sobre todo si se tiene en cuenta que su antagonista en la asamblea municipal, Charo Velasco, pese a caer derrotada en los últimos comicios locales, ha sido incluida en la terna del PSOE para el Congreso. Los socialistas, por cierto, arrancan esta vez con mucha ventaja sobre los populares en en el Bierzo si lo que se pone a analizar el elector es el marchamo de origen de sus candidatos. Además de Velasco, Ámparo Valcarce, Antonio Canedo y Miguel Martínez, pueden «vender» su bercianidad y su conocimiento de los problemas comarcanos de aquí a las elecciones frente a unas listas del PP en las que este lado del Manzanal no va a quedar muy bien parado en el capítulo cuantitativo. Aunque yo, últimamente, casi me he apuntado a la teoría del parqué que ha elaborado un amigo para pronosticar el resultado del enfrentamiento entre Rajoy y Zapatero. Si el Ibex 35 sigue marcando máximos hasta marzo, el futuro inquilino de La Moncloa tendrá apariencia de licántropo educado con más de media docena de puntos de ventaja. Tampoco debería, pero puede que así sea.