PANORAMA
El retorno del diálogo
LA GENTE normal se pregunta ya qué les pasa a estos del PP, en caída libre e ininterrumpida desde hace tres semanas. Es lo que se dice no dar una en el clavo, ni una sola, que ya es mérito. El último error es gravísimo, garrafal, inexplicable y estúpido. Pero vamos a ver: qué es eso de colocarse numantinamente contra el resto del mundo parlamentario, decir que están todos contra el PP y encima pretender que se les ha birlado la presidencia del Senado. Esa presiden cia se la han perdido porque les ha dado la real gana o porque no han sabido calcular todas las consecuencias de su cerrazón en las negociaciones multilaterales para las mesas de las Cámaras legislativas. Debe ser que no son capaces de entender que el panorama político español ha cambiado sustancialmente, que se ha acabado su mayoría absoluta y que ha retornado el tiempo del diálogo, de la negociación y del compromiso, que son esenciales en una democracia. Los partidos nacionalistas lo han dicho: se acabó el rodillo y la demonización del discrepante. Pues eso. Y se han quedado de nuevo solos no ante el peligro sino ante la política y ante la sociedad española. Me da rabia, porque me parece mentira y demasiado difícil de creer. Porque no va a ser la bobada esa de Zaplana: que somos el único partido de la oposición y que si hubiéramos entrado en el pacto habríamos traicionado a nuestro electorado. O sea, señor Zaplana, que los demás partidos que han pactado con el PSOE no son oposición y todos han traicionado a su electorado. Pero hombres de Dios, a estas alturas venir con estos cuentos para no dormir, a quién se le ocurre. Más bien creo que el motivo del patético aislamiento es la soberbia, el despecho por la derrota y la envidia a un líder brillante y querido por la gente, en contraste con otro que ya vemos cómo ha terminado su periplo. Ya lo ha dicho Duran i Lleida: el acuerdo firmado este jueves se ciñe al ámbito legislativo y devuelve al Parlamento su condición de centro de la vida política. Algo que nunca debió dejar de ser el Parlamento.