No bajar la guardia
NO SE pueden lanzar las campanas al vuelo por el hecho de que haya descendido el número de muertos en la carretera respecto de la Semana Santa del 2003 (102 frente a los 128 del año anterior). Al revisar las cifras de años precedentes se aprecia su aleatoriedad y es que aspectos como la climatología son determinantes. En modo alguno debe bajarse la guardia; y menos cuando parece que la sociedad está empezando, de verdad, a tomar plena conciencia de este gravísimo problema.