AQUÍ TE ESPERO
¿Qué pasa en Correos?
CUANDO el pasado día 3 de mayo hice un pedido por teléfono a Barcelona,y me dijeron que al día siguiente lo prepararían y uno después lo llevarían a Correos, no me podía imaginar que al día de hoy todavía no iba a tenerlo en mi poder. Esperé al viernes y como no me había llegado el aviso de recogida supuse que el lunes llegaría. Pero no fue así, en toda la semana tampoco llegó. Pensé que se había extraviado el aviso, así que el lunes 17 llamé otra vez a Barcelona. Se extrañaron de que no me hubiera llegado, pues comprobaron que ellos lo llevaron a Correos el día 5 y me dieron el número de PP (paquete postal) para que reclamara. Y ahí empezó lo kafkiano del asunto. Entro en Correos a las 19.45 y el número que me da la máquina para recogida es el 600, aunque cuando llego al mostrador observo que están atendiendo al 563. Había mucha gente esperando y no era raro, porque el servicio parecía colapsado, con tres personas atendiendo, pero las tres buscando algo que no aparecía. Pasaban los minutos y cada vez había más personas esperando y allí seguía en el electrónico, imperturbable, el 563. Por fin aquello se puso en marcha y como muchos no habían podido esperar me llegó el turno. Le cuento el caso al hombre que estaba en la ventanilla, se pone al ordenador e introduce el número del PP, para decirme que lo sentía mucho, pero no podía entregarme el paquete, porque todavía no estaba colocado. ¿Cómo es posible si lo enviaron el día 5? «Es que -me respondió- hay cuatro contenedores de paquetes atrasados, pero no creo que tarden mucho en mandarle el aviso, porque ya han decidido que esto hay que solucionarlo». ¡Menos mal! me dije mientras salía por la puerta, 35 minutos después de haber entrado. Me quedo mucho más tranquila. El paquete no se ha perdido, o eso parece, porque nadie me puede asegurar que está en esos cuatro contenedores. Pero lo peor de todo es saber que tendré que esperar otra vez muchos minutos hasta que el electrónico indique mi número.