AQUÍ Y AHORA
El plantón de Álvarez Cascos
SE CELEBRÓ en el Hotel Miguel Ángel de Madrid la entrega de los Premios Naranja Limón, de reconocido prestigio en el mundo del corazón, ya que son los periodistas de la Peña Primera Plana los que por votación los conceden cada año. Pues bien, el Limón de este año se lo habían concedido al ex ministro de Fomento Francisco Alvarez-Cascos por su nula relación con la prensa desde su separación de Gemma Ruiz Cuadrado. Pero cuál no sería la sorpresa de los miembros de la junta directiva cuando el señor Cascos les manifestó que no pensaba ir a recoger la famosa estatuilla porque ya no estaba en la política activa. ¡Qué error, qué gran error! Y qué falta de humor la de un hombre que precisamente porque se ha alejado de la primera linea de batalla es cuando tenía que estar por encima del bien y del mal. Congraciarse con los representantes de los medios sería una forma de demostrar que no es tan fiero el león como le pintan, y que era el peso del poder lo que le obligaba a mantener el ceño fruncido. Quiero recordar que fue en otra entrega de Premios Naranja y Limón, donde Miguel Boyer e Isabel Preysler hicieron su primera aparición pública. En ese mismo acto, se premiaba el buen hacer de Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid, de Papuchi (apelativo del doctor Iglesias Puga) y de Isabel Pantoja, a quién se le hizo entrega de un Limón especial, precisamente por su actitud hostil hacía los medios. Una relación que como se ha visto después no le ha dado más que disgustos hasta que llegó a su vida Julián Muñoz, el ex alcalde de Marbella. Viendo lo mal aconsejada y representada que estaba la tonadillera, Julián Tomó cartas en el asunto y comenzó una labor de acercamiento que le está dando muy buenos resultados. Es evidente que los periodistas necesitamos a los famosos y los famosos a los periodistas. Una ley de oro que Francisco Álvarez Cascos debería tener en cuenta para el futuro. Más ahora que está felizmente enamorado y vive sin vivir en él.