Diario de León
Publicado por
JOSÉ CAVERO
León

Creado:

Actualizado:

NOS HAN RELATADO los medios informativos, con mucho más detalle del habitual, los asuntos que abordaron, en su segunda y última conversación de este agosto que expira, en Palma de Mallorca, el jefe del Estado y el jefe del Gobierno. Don Juan Carlos y Rodríguez Zapatero hablaron «de los temas de actualidad que influyen al Estado español», se dice. Y se especifican y detallan tales asuntos: el reciente envío de tropas españolas a Afganistán, las últimas acciones de la campaña veraniega de la banda terrorista ETA en el norte de España, la situación económica del país, marcada por la crisis del sector de las grúas, la subida del petróleo y la Comisión Europea encabezada por el portugués Durao Barroso, y los incendios que durante las últimas fechas azotan la península. ¿Es un adecuado resumen de lo que ha sucedido este verano en España, o se olvidan de algunas otras grandes cuestiones nuestros máximos mandos políticos? No consta en esa sucinta nota que hayan hablado del posado de las ministras en las revistas Vogue y Marie Claire , que también han dado mucho que hablar. Y si los atletas españoles han conseguido un nivel adecuado de medallas. También se pasa por alto la probable quinta candidatura del jovenzuelo Fraga a la presidencia de la Xunta Y sobre todo, faltan las controversias políticas de este verano, que han sido varias y sonoras, y en las que las aspiraciones de Maragall para su Cataluña no han merecido aplausos generales entre sus propios correligionarios, a falta de conocer si hubo avances en la sesión de pesca de atunes rojos en aguas mallorquinas. Tampoco aparece, como materia de la conversación de Palma, el aviso que ya ha hecho Joan Saura, del tripartito catalán, que el parlament de Cataluña, cuando reforme el Estatuto, sobrepasará, sin duda, el marco de la Constitución. Tampoco consta la otra gran controversia de los últimos días y semanas: los inmigrantes, llegados en pateras, o en clase turista de Iberia o por carretera desde Bucarest, y cómo, a qué ritmo, con qué criterios podrán y deberán ser integrados en la legalidad laboral española. Ni los temores que ha vuelto a expresar Jordi Pujol de que la inmigración, si llega a ser mestizaje y mezcla de sangres de catalanes con ecuatorianos, marroquíes o afganos, pudiera significar, ni más ni menos, el final de un ente llamado Cataluña. ¿No le habrán interesado al Rey los proyectos reformistas anunciados por el jefe del gobierno «para avanzar en un Estado laico y contra actitudes carcas»? No consta que se adelantaran a las circunstancias con que comenzará el nuevo curso: la Comisión del 11-M y cómo cerrarla sin ridículo y con provecho. Cabe suponer que ambos mandos de la Nación sí han echado un vistazo al curso que viene, y si podrá mantenerse y estimularse el buen talante o sufrirá retrocesos por virtud de los sarcasmos de Rajoy, que debe superar dentro de cinco semanas la gran prueba olímpica del Congreso y la renovación de unos mandos que heredó del laminado Aznar. Ojalá la prisa por regresar a Madrid y a Atenas no distrajera de tan abundante y variada relación de asuntos patrios.

tracking