CRÓNICAS BERCIANAS
Desafío en Cacabelos
LOS DESAFÍOS suelen ser siempre un arma de doble filo. Pueden salir muy bien o muy mal a quien los hace. Lanzar un órdago y que que tu contrincante vea que vas de farol o con malas cartas puede costarte la partida y en ocasiones perder con sonrojo incluido. También puede suceder lo contrario, que tu rival te mire con gesto hosco, sonrisa autosuficiente, acepte meterse en el juego que le propones y salga completamente escaldado porque le has dado para el pelo. En una situación similar se encuentran en estos momentos PP y PSOE de Cacabelos. El pasado sábado, la portavoz popular y futura candidata a la Alcaldía, Beatriz Anievas, bien acompañada por el aparato del partido, lanzaba al nuevo gobierno socialista que encabeza José Manuel Sánchez un reto contundente. «Por cada euro que traigan a Cacabelos de instituciones donde gobierne el PSOE, yo me comprometo a traer otro de instituciones gobernadas por el PP». Exactamente estas fueron sus palabras. El guante está ahora en mitad de la plaza y el PSOE debería recogerlo rápidamente. Ayer domingo, sin ir más lejos, se echó de menos una contestación en toda regla al envite de los populares desde las filas socialistas. Yo creo que ante retos como este se debe contestar rápida y contundentemente. Estas cosas -a diferencia de lo habitual- son blancas o negras. Vamos, de las decir «Señores del PP preparen la cartera que los vecinos de Cacabelos van a brindar y con un buen reserva de la zona». En estas cuestiones, la excesiva tibieza o las medias tintas sobran por completo. Máxime cuando el reto se hace desde la crítica hacia la capacidad del equipo socialista y socio IU para gobernar el municipio cacabelense. Si dentro de unos pocos meses, por poner un ejemplo, llega a Cacabelos una inversión cualquiera por importe de dos millones de euros por poner un ejemplo -siempre es bueno empezar con garra- el PP estaría obligado a poner encima de la mesa casi al día siguiente otros dos millones porque de lo contrario su propuesta quedaría en papel mojado y se convertirían en el hazmerreir de sus convecinos. La verdad es que el asunto tiene más calado del que parece a primera vista y es que Cacabelos se convertiría en el primer municipio de España donde cualquier inversión se duplicaría como por parte de birli-birloque a los pocos días de anunciarse. Y sin la intervención de Tamariz ni de David Copperfield. No me digan que la cosa no está bien. Si yo fuese vecino de Cacabelos estaría esperando a que el gobierno socialista anunciase ya una inversión o un proyecto con financiación concreta. En definitiva, les saldría gratis porque una cantidad igual iría a parar de alguna manera a las arcas municipales merced al compromiso adquirido por el PP. En las próximas semanas se verá en que queda el desafío y si alguien recoge el guante que lanzaron los populares. El duelo promete ser interesante y además se puede aliñar con apuestas cruzadas. ¿Te juegas algo a que...?