CANTO RODADO
Hipotecas para vivir
LEÓN crece sobre las antiguas huertas, praderas y vaquerías que rodearon la urbe cuando no era más que una capital provinciana. La «industria» del ladrillo exprime ahorros y sueños en una parcela con adosados y pareados; atrae los excedentes de la PAC y de las prejubilaciones mineras a un mundo urbano en auge y se convierte a la vez en benefactora de fundaciones, accionista de sociedades anónimas deportivas e impulsora de jugosos proyectos urbanísticos con campo de golf de prestigio. El ladrillo se diversifica y mete la cabeza en los servicios sociales, la ayuda a domicilio, el medio ambiente y los bienes que los municipios privatizan: el agua, para empezar. El ladrillo gobierna; es el portador del nuevo way of life , un estilo de vida en el que todo se compra hecho, a distancia. En el medievo, los constructores de catedrales materializaron en monumentales templos la ideología dominante: el culto a Dios adaptado a la medida del ser humano, con su mirada puesta en el cielo, a través de líneas verticales y grandes vitrales para filtrar la luz solar. Hoy sucede lo mismo: el auditorio y el Musac, además del campo de fútbol y los centros comerciales en auge, son los grandes templos laicos del siglo XXI. El símbolo de una vida enfocada al ocio-consumo bajo la presión del trabajo o al trabajo bajo la presión del consumo-ocio. La contracultura del ladrillo está por construir, aunque hay muchas piezas que buscan sitio: artesanos, agricultura ecológica, músicas populares y del mundo, biodanza, horarios laborales adaptados a la vida... ¿Hay hipotecas para esto?