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EL PP ha definido su estrategia de oposición que pasa por crispar la vida política e intentar un adelanto de las elecciones generales, no lo digo yo, lo dicen algunos dirigentes populares, que hasta en público han explicado que la estancia de Zapatero en Moncloa será breve, cuestión de meses. La anunciada reprobación del presidente del Congreso Manuel Marín, es parte de esa estrategia cuyo objetivo último es cobrarse una pieza más importante: José Luis Rodríguez Zapatero. La actitud de los populares en estos últimos días ha encendido las alarmas del partido del gobierno que teme que, pese a las manifestaciones de Mariano Rajoy declarándose partidario de votar afirmativamente la Constitución europea, al final los militantes del PP se abstengan. El referéndum de la Constitución europea va a suponer el primer handicap al que se enfrente el presidente Zapatero. Puede ganar el referendum, pero si la participación no es superior al cincuenta por ciento, sufrirá un grave revés en su liderazgo político. Por eso en el PSOE temen que la estrategia popular pase por decir en público que apoyan la Constitución europea, pero a la hora de la verdad que no hagan nada por movilizar a su electorado. En cualquier caso la legislatura se presenta mucho más complicada de lo que pudiera imaginar el propio Zapatero. Es verdad que hasta ahora el Gobierno va logrando sacar sus proyectos a través del consenso y del diálogo con los partidos de la oposición, pero no es menos cierto que las grandes reformas prometidas por el presidente, esto es la reforma de la Constitución y de los Estatutos no será posible sin el concurso del Partido Popular, y desde este partido las señales que emiten van en sentido contrario. A todo esto hay quien se pregunta por el papel de Mariano Rajoy como líder del PP, puesto que tiene fama de político dialogante, al que no le gusta la bronca por la bronca. Pero tampoco cabe llevarse a engaños, Eduardo Zaplana interpreta la partitura firmada por Mariano Rajoy, por más que éste intenta preservar su figura política quitándose de en medio en situaciones como la del pasado jueves cuando los diputados populares abandonaron el hemiciclo para no participar en la votación para la reforma de la ley orgánica del Poder Judicial sobre el sistema de nombramientos de la cúpula judicial-Rajoy evitó hacerse la foto abandonando el hemiciclo, y así continuar preservando su papel de hombre tranquilo, mientras que a Eduardo Zaplana, portavoz del PP, le toca el papel de duro, y por tanto ser él quién se enfrente a ZP. Tengo para mí que el PP va a hacer lo imposible para acortar la legislatura y que el PSOE va a tener que hacer algo más que lucir buen talante.

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