LA VELETA
El referéndum de ZP
EL GOBIERNO inició la campaña de divulgación masiva de la Constitución Europea que se someterá a referéndum el día 20 de febrero. El presidente Zapatero quiso adelantarse a otros países de la UE para que España fuera el primero que refrendase en las urnas el texto constitucional. Desde el primer momento, y a medida que se vaya divulgando el articulado de la Constitución, se irá pidiendo no sólo el voto sino también que este sea favorable a la propuesta. Aparecieron en la prensa, como iconos del sí, los primeros rostros de personajes de cierta fama y popularidad, como los ex futbolistas Butragueño y Johan Cruyff, y, entre otros, un periodista radiofónico de valor tan acreditado como Iñaki Gabilondo. Es indudable que si a cada rostro famoso acompaña un artículo de la Constitución, su lectura se hará más fácil, como los pies de foto. Pero queda en el aire, al margen de la popularidad, la credibilidad de los afamados. A todos ellos se les supone veracidad, pero en su ámbito profesional y social, que no se extiende necesariamente al campo de la construcción de la Europa del futuro, ya en puertas, sobre la que hay variedad de criterios y no precisamente coincidentes. A los personajes populares no se le encomienda, así, la persuasión sino la divulgación, atomizándose el articulado constitucional en pies de foto adornados con rostros admirados o simplemente conocidos. Rodríguez Zapatero se juega mucho en este referéndum porque, en cierto modo, es el suyo, al haberlo convocado sin detenidas consultas previas con los otros partidos. No se duda del voto favorable a la Constitución, pero se sospecha fundadamente que la abstención va a ser voluminosa. Y en el volumen de la abstención se medirá el crédito político de Zapatero, que no debiera verse reducido ante el trimestre que se le avecina: debate en el Congreso, mes de marzo, sobre el plan Ibarretxe, que será rechazado, seguido de la disolución del Parlamento vasco por la convocatoria de elecciones autonómicas en mayo o finales de abril. Hasta cinco millones de ejemplares de la Constitución europea lanzarán las imprentas oficiales en los próximos días, y sólo hará falta leerlos para saber lo que se va a ventilar el 20-F en las urnas. En primer lugar, el futuro inmediato de la Unión Euriopea, del que no se descartan algunos problemas de rechazo a la Constitución, y, en segundo, la sintonía mayor, menor o nula de los Gobiernos europeos con sus respectivas sociedades. A Rodríguez Zapatero le interesa sobremanera que la sociedad española sintonice claramente con él ante el trimestre de marzo a mayo, de máxima densidad política.