BURRO AMENAZADO
Kabala
EL ESOTERISMO florece y una de sus ramas, la kabala, tradición mística de los judíos, está de moda. Se forra con el invento el pretendido rabino Rav Berg, profeta autoproclamado de la Iglesia de la Cienciología -agente de seguros de Estados Unidos, de nombre Ron Hubbard, escritor de ciencia ficción-, vendedor de los 23 volúmenes del Zohar, la biblia de los cabalistas, y de una parafernalia de pulseras de hilo rojo, cuadernos de meditación, velas, incienso y botellines de agua bendita, según el farsante: códigos secretos para cambiar nuestro ADN físico y metafísico. Ha logrado incorporar a la secta a Madonna -ahora, Esther-, Britney Spears, Beckham y gente de la farándula de Hollywood, propaganda que engorda la fila de crédulos. Para conocimiento de la UPL, les informo de que el famoso texto del Zohar -Libro del Esplendor- y sus veintitrés mamotretos fueron redactados por Moisés de León, entre 1250 y 1305, recogiendo testimonios orales que arrancan desde la destrucción del templo en el año 70. Es un trabajo que se apoya sobre todo en el estudio de las veintidós letras del alfabeto hebreo y los números, combinaciones que funcionan como una clave de acceso a la simbología de las Escrituras. Pretende enseñar, escondido bajo el galimatías literario y numérico, la sutilidad de un razonamiento místico capaz de descubrir la cara oculta del universo. Si logras profundizar en el aprendizaje cabalístico, captas las emanaciones de energías emitidas por ese Dios inefable que nadie ve ni describe. Incluso te aproximas a la ortodoxia católica que defiende la energía divina creadora del cosmos. Me encanta que a este invento se haya arrimado Mick Jagger, cantante de los Rolling Stones, una vez cumplidos los tiempos salvajes de sexo, drogas y rockanrol. No creo que dure mucho, por su fama de tacaño, puesto que los discípulos del pillastre Rav Berg deben entregarle un diezmo de su renta anual. Hay que ver las movidas que organizan, para bien, los sabios leoneses.