CON VIENTO FRESCO
¿Elecciones anticipadas?
LA SITUACIÓN política española es bastante confusa; hay mucho ruido e interferencias. Se habla incluso de elecciones anticipadas; algunos así lo columbran, yo también. Veamos. El PSOE ganó hace un año las elecciones sin esperarlo realmente. El problema no fue carecer de equipo y programa, sino depender de otros, al no alcanzar la mayoría absoluta que, pese a algunos mostrencos, es la única forma de gobernar España para no verse sometido al chantaje de los nacionalistas. Zapatero está a merced de los catalanes más extremistas y zafios, a los que hizo promesas que no puede cumplir sin crear graves tensiones en su propio partido y sin poner a España al borde del abismo. No se puede mantener más tiempo esta situación irrespirable. La actitud estomagante de Carod-Rovira, cuyas boutades son cada día más esperpénticas, como hemos podido comprobar en su viaje a Israel, tienen su continuidad en las de Maragall, cuyas exigencias son cada vez más estrambóticas y arteras. Zapatero debe reconducir la situación pero no lo podrá hacer mientras no cuente con una mayoría que se lo permita. Son necesarias unas elecciones generales. Esa mayoría no la puede lograr arrebatándole votos a los nacionalistas, cuyo electorado es desgraciadamente muy estable, como hemos comprobado no hace mucho en el País Vasco. Sólo sería posible cambiando la ley electoral, como algunos socialistas han propuesto pero que Zapatero no hará, pues está de acuerdo con un reparto territorial entre socialistas y nacionalistas. Esta victoria sólo podrá hacerse a costa de los populares. Es necesario una política sin ambages que desprestigie al PP y a Rajoy, utilizando para ello toda la artillería disponible, que es mucha, al contar con buena parte de los medios de comunicación públicos y privados. Esa campaña contra el PP tiene varios frentes. Uno es recurrir al pasado, a la guerra civil y al franquismo, aunque eso sea a costa de dividir al país. Ya se está haciendo, con campañas orquestada por una asociación llamada de la Memoria Histórica, con películas como la serie apologética sobre la historia del PSOE emitida recientemente por TVE, y con una proliferación apabullante y obscena de libros y artículos sobre esos temas. Se trata de identificar al PP con los vencedores y con la represión franquista, ocultando la del bando republicano. Otro frente, el más importante y vidrioso, son los acuerdos con ETA. Tal negociación no es más que una cortina de humo, pues dudo mucho que Zapatero negocie con unos terroristas abyectos a los que nada puede ofrecer sin incurrir en una infamia inquietante. Pregona a los cuatro vientos la negociación pero al final dirá que con terroristas que no dejan las armas, que renuncian al diálogo, nada se puede acordar. ETA está derrotada política y policialmente, y sobre todo está desprestigiada incluso para muchos de sus antiguos partidarios; lo que resta de esa organización son pequeños grupos mafiosos que viven de la extorsión. Solo pervive HB que busca una salida honrosa con el apoyo del PNV y la connivencia del PSOE. El PP no puede aceptar una negociación por coherencia política y por su apoyo a la memoria de los muertos encarnada en las Asociación de Víctimas del Terrorismo. P or otra parte, la economía aún va bien en las grandes cifras. Un nuevo sistema estadístico de la contabilidad nacional ha llevado al CIS esta semana a vendernos que hoy somos un 4% más ricos que hace unos días, y que eso en parte se ha debido a la regulación de los emigrantes. Ya veremos cuando se pongan a la cola en los centros de salud o a las puertas de las escuelas. Esperar más tiempo puede ser negativo, pues se vislumbran en el horizonte algunos nubarrones y la aridez del fin de las ayudas europeas. Abundando en esto, se anuncia para el próximo año un aumento en el gasto de un 7,6% más que en el 2005, algo así como unos 133.947 millones de euros. Con ellos se pueden hacer las inversiones que den al PSOE la victoria. Creo que todo esto anuncia la posibilidad de nuevas elecciones para el 2006 o el 2007.