POR LA AMURA
Las armas del Estado
ESTÁ EL PATIO que no hay quien lo conozca, con los del PP que no dan abondo a participar en manifestaciones, con lo poco que les gustaban, y con el señor obispo oficiando misas en asambleas. La diferencia es que la manifestación que preocupa al PP de León es en Salamanca, por unas cartas que se devuelven al remitente en Cataluña y que por aquí no parece que interesen gran cosa, mientras que la arenga del obispo fue para animar a luchar por Antibióticos, cuyos propietarios están a punto de levantarle a los leoneses hasta los calcetines y sin sacarles antes los zapatos. El PP también podría sumarse a esta protesta, ahora que les han cogido el gusto a las pancartas, aunque no parece probable después de que el consejero de Economía, Tomás Villanueva, se dirigiera en las Cortes a los dueños de Antibióticos, los italianos de Sir Fidia, como todos unos caballeros. Pues estos señores son los que inauguraron junto al presidente Herrera, y bajo una carpa con el logo de la Junta, una nueva fábrica, Vitatene, que se pagó con muchos millones de euros de los impuestos de castellanos y leoneses, y que se suponía que iba a garantizar la viabilidad de Antibióticos. Quizás la Junta no tenga medios para recuperar ese dinero, pero podría usar las armas del Estado para evitar que sigan bloqueando cualquier posible solución. En otras regiones, estos señores ya tendrían inspecciones de trabajo a diario y un guardia civil con una lupa 24 horas al día frente a la depuradora para animarles a colaborar, pero aquí todavía les pondrán una medalla.