BURRO AMENAZADO
Generación endeudada
LOS JÓVENES de hoy gozan de estudios, libertad, posibilidades de viajes y oferta de cachondeo como nunca ha existido. El profesor Bosanquet del Imperial College London afirma que se ha derrumbado el dogma de que cada generación viva mejor que las anteriores. Siguiendo la moda de poner mote a cada caso, ha bautizado a los jóvenes actuales como IPOD, iniciales inglesas de inseguros, presionados, agobiados por impuestos y endeudados hasta las cejas por múltiples hipotecas. El trabajo fijo y el acceso al funcionariado se convierten en eldorado para tanta persona sumida en el riesgo de la contratación temporal. Pagar las letras del coche y del piso resultan epopeyas que con frecuencia exigen el pluriempleo y olvidarse de las vacaciones, y eso que, en España, el clan familiar actúa de mecenas continuo del currito que inicia el camino a su independencia. Otra faena que cae encima a los trabajadores juveniles es tener que apechar con el pago de las pensiones y la salud de varias generaciones maduras y senectas que se benefician del sistema social. Se les va en impuestos el treinta y cinco por ciento del sueldo, sin posibilidad de recibir atenciones similares a las de sus mayores. La paradoja laboral afecta a los titulados universitarios, enfrentados a un mercado saturado que demanda más formación profesional y menos graduados, aunque atrae menos el mono de fontanero, el mandil de carnicero, los mandos de una grúa o la careta del soldador que la corbatilla del oficinista, aunque sea un experto en económicas o empresariales abocado a actuar de cajista en una sucursal bancaria. Ropa de marca, bugas, móviles de última generación, gafas de diseño y chats, rodean de aparente glamour a la tribu de veinte y treintañeros, cuya felicidad no es tanta cuando hay que pagar el lujo y sus accesorios. Ya asistimos, en las noches del Barrio Húmedo, al botellón callejero y la entrada en el bar pijo con la petaca de ron en el bolsillo, pa ra compensar el coste de las consumiciones.