Publicado por
FEDERICO ABASCAL
León

Creado:

Actualizado:

NO COMPARTEN Zapatero e Ibarretxe opiniones parecidas sobre varios asuntos del País Vasco, pero su no discrepancia sobre la necesidad de que ETA abandone la violencia antes de que Batasuna pueda sentarse a hablar de paz sería «el denominador común» del que ambos parten a la hora de abordar el fin del terrorismo. La vicepresidenta Fernández de la Vega acuñó ayer la fórmula «común denominador», menos expresiva que la de criterios coincidentes, para subrayar que ambos políticos condicionan la apertura del proceso de «normalización». En La Moncloa no se alcanzaron acuerdos concretos entre Ibarretxe y Zapatero, pero ambos despejaron el camino para que todas o casi todas las diferencias de índole económica se resuelvan a más tardar esta misma semana, si el Gobierno central accediese el sábado, en la reunión de presidentes autonómicos, a que Euskadi participe de las aportaciones extraordinarias del Estado a la financiación de la Sanidad pública. Ibarretxe no parece sentirse incómodo en un 'común denominador' con Zapatero sobre el fin de la violencia como condición previa, sine qua non , a un diálogo con el sector filoetarra o etarra. El lendakari ve bajo el fenómeno terrorista un «conflicto» que sólo el abandono de las armas por ETA no podría resolver, aunque ayudase enormemente a resolverlo, y por ello va a hablar con Batasuna reconociendo a esa coalición ilegalizada el valor político que el Gobierno no le reconoce, aunque no pueda negarlo. Zapatero no va a encorsetar a Ibarretxe, y no podría hacerlo, en una estrategia de paz que supusiese la renuncia del nacionalismo vasco a sus aspiraciones más desmedidas, como las contenidas en ese plan del lendakari que recibió el rechazo del Parlamento español. Ese plan y parte de su contenido fue en cierto modo cancelado en las últimas elecciones autonómicas, pero Ibarretxe no va a rendirse, por lo que hablará con Batasuna y con quien quiera sin que Zapatero se sienta ofendido. Saben tanto Ibarretxe como Batasuna, y obviamente ETA, que sin el Gobierno central, a la dirección etarra no le interesa ninguna conversación de paz. Y sabe el Gobierno central que en un diálogo que facilite el fin de la violencia no podrían faltar ni Batasuna ni, tal vez, portavoces de ETA. De ahí que si ETA quiere realmente abandonar las armas, se vea obligada a ordenar a Batasuna que se esté quieta. Es el «común denominador» del que hablaba la vicepresidente Fernández de la Vega. Un denominador común desde el que Zapatero e Ibarretxe enfocan ya el fin de ETA, y que acabará asumiendo Batasuna y ETA, si ambas ramas del mismo fenómeno no se niegan a ver en la paz su única posibilidad de supervivencia.

Cargando contenidos...