Catástrofes y frivolidad
CON ALGUNA frivolidad, se ha escrito que en Europa en general y en España en particular estamos mejor preparados que los norteamericanos para prevenir y hacer frente a catástrofes naturales. Y empiezan a aparecer opiniones más realistas que desmontan semejante suposición. De entrada, algunos datos obligan a poner pie a tierra: un millar de personas ha perdido la vida en España en catástrofes naturales durante la última década, y la media de pérdidas anuales por esta causa es de unos 800 millones de euros. Además, entre doce y quince millones de personas están expuestas a inundaciones, aludes y movimientos sísmicos. Y tres de cada cuatro municipios no disponen aún de mapas de riesgo climático, que ayudarían a prevenir los problemas de esta procedencia.