Publicado por
CARLOS CARNICERO
León

Creado:

Actualizado:

LE HA COSTADO un año y medio darse cuenta de que quien sólo mira hacia atrás acaba como la mujer de Lot, convertido en estatua de sal; es decir, fuera de la vida. Mariano Rajoy se estaba petrificando en un reclamo permanente del pasado. Hay una explicación razonable para el cambio de actitud de Rajoy. Las encuestas son tozudas en señalar que el Gobierno mantiene su nivel de apoyo y que, en cambio, la crispación como sistema político en manos de la oposición no sólo no gana adeptos, sino que promueve deserciones. Mariano Rajoy no paraba de cotizar a la baja. En el horizonte de España hay temas capitales que, si salen bien con la oposición del PP, van a colocar a este partido en una talanquera permanente de la política. Lo hemos visto con la propuesta de financiación de la sanidad pública. Lo podemos ver en el deterioro permanente de la capacidad de ETA frente al catastrofismo y las descalificaciones de la política gubernamental que realiza sistemáticamente el PP. Y puede que estemos a punto de verlo en una gran reforma de los estatutos de autonomía que nos lleve definitivamente a una estabilización de la concepción de España en la que se sientan cómodos casi todos los españoles. Frente a una realidad tan tozuda, predicar el desastre termina por ser un discurso en el desierto y, además, agotador. Mariano Rajoy, que es una persona inteligente, aunque de reacciones lentas, ha terminado por dar esa orden de mirar sólo hacia el futuro. Si esta orden se cumple, va a salir ganando la sociedad entera. Y Mariano verá reconocidos sus galones sin necesidad de tutelas.

Cargando contenidos...