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J.F. PÉREZ CHENCHO
León

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TAL PARECE que una especie de ataque de nervios recorre las médulas políticas de los dos partidos mayoritarios leoneses. Y estamos, madre mía, a más de año y medio de las próximas elecciones municipales. En el Partido Socialista leonés, aunque José Blanco, secretario federal de Organización, dio la orden de que no se hablara de listas electorales hasta dentro de un año, siguen los movimientos. En León ciudad no tiene problema alguno con el cabeza de cartel. Está aceptada y completamente consensuada la candidatura de Francisco Fernández. Otra historia es quiénes rellenen el listado. Como queda tiempo para cerrar la decisión, ya lo abordaremos en su momento, aunque los codazos y zancadillas están en plenitud. Los problemas, sin embargo, se acumulan en El Bierzo, donde nuevamente los socialistas se ven en la necesidad de imponer un candidato a la alcaldía de Ponferrada, tras la dimisión, por razones personales, de su portavoz municipal. La debilidad del grupo de concejales socialista en el ayuntamiento ha obligado al partido a recurrir a Ricardo González Saavedra como nuevo portavoz. Le será muy difícil compatibilizar esa función con la de presidente del Consejo Comarcal del Bierzo. De igual manera, comienzan los movimientos para relevar a los actuales diputados provinciales. Han demostrado ser el grupo socialista más inoperante del que se tiene memoria. Sin duda, el presidente Javier García Prieto estaría encantado de que repitieran en su totalidad. En el Partido Popular, en cambio, las cosas están al contrario. Lo único seguro parece ser la candidatura de Carlos López Riesco a la alcaldía de Ponferrada. El resto azul del Bierzo permanece expectante ante la postura final de los críticos, comandados por Fátima López Placer y Ángel Escuredo. Aquí, en la capital, los movimientos son de fondo. El distanciamiento es total entre el grupo dirigente provincial del partido, compuesto por la presidenta, Isabel Carrasco; el secretario general, Eduardo Fernández; el de Organización, Cipriano Elías, y el diputado nacional Juan Morano, que sin tener tarjeta orgánica, corta el bacalao. Un póker que busca desplazar al corregidor Mario Amilivia y al presidente de la Diputación Provincial, Javier García-Prieto. Los dos forman grupo en franca minoría. Las declaraciones del secretario nacional de Organización del PP hace unos días en nuestra ciudad, negándose a respaldar la candidatura de Mario Amilivia, han hecho saltar todas las alarmas en este grupo, ante la posibilidad de que la lista sea encabezada por Isabel Carrasco. José María Rodríguez de Francisco se ha visto obligado a declarar que con él no cuenten para esa maniobra. De Francisco da por hecho, en un alarde pitoniso, que continuará como llave para abrir o cerra la gobernabilidad del Ayuntamiento de la capital. Ahora bien, las declaraciones que ayer publicaba este periódico del concejal Francisco Saurina son lo suficientemente ambiguas como para pensar que se postula como tercera vía. Lo único seguro es que nadie esperará al último minuto del tiempo reglamentario para jugar sus bazas. Y las partidas ya están abiertas.

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