LA VELETA
Noticias de España
NO HAY modo de que la gente de fuera nos entienda. Al extranjero no siempre llegan las noticias que a nosotros nos interesan. En las últimas fechas han llegado cuatro o cinco que aún no han cambiado el curso de la historia. Sobre el 30 de octubre, a la hora del atasco matinal, un camión español desparramó 24 toneladas de melocotones en la autopista de circunvalación de Bruselas. Por la tarde, la prensa escandinava abría sus ediciones digitales alarmada de otro accidente con víctimas suecas y noruegas ocurrido en Tenerife causado, apuntaban ya, por un conductor con alcoholemia. Minutos después, justo por debajo del autobús volcado, aparecía una foto de Letizia, que había llegado al Ruber. Casi a la vez irrumpía en un gran periódico de Oslo la foto de un sajón rubio y se aseguraba que el «circo Beckham» estaba en Trondheim. El símbolo del Real Madrid del Generalísimo lo ostenta un hijo de Albión. Tal vez Telefónica consideró el dato cuando anunció su intención de adquirir una compañía inglesa y ocupar las primeras páginas de la prensa de allí. En España se critica mucho a Telefónica pero fuera se cree que es importante. The Economist considera que ha hecho menos tonterías que otras compañías del ramo, aunque la revista se calla que es dueña de la productora de Gran Hermano . Habíamos dejado a Letizia en el Ruber. El día del feliz alumbramiento, todos los telediarios de Europa daban la noticia al final, donde la sección de arte y variedades. De pronto, tras haber comentado muy serios los extravíos de Irán, el rapapolvo a los sirios, los agobios de Bush, la sangre de Gaza y la kale barroka de Sarkozy en Francia, los presentadores se iluminaban como árboles de Navidad: «Y una noticia risueña que nos viene de España». Enseguida el príncipe acompañado, como es inevitable y habitual en él, de un equipo de personas bajitas. El príncipe opinaba que lo moderno sería que a Leonor le tocara reinar. En los telediarios europeos se han quedado sin saber que, para reformar la Constitución y que reine Leonor, es necesario retocar antes lo de Cataluña o lo del Senado y que a lo mejor sería raro que alguien fuera reina del País Vasco o de los Países Catalanes. También se han perdido el artículo de Cacho, la propuesta de rebaja del sueldo real, los sucesivos recursos de inconstitucionalidad de varias cosas, los matices de Jiménez Losantos, la campaña española contra el cava y el fuet, la nación, la síntesis de despejo andaluz y sensatez estatutaria de Montilla, las profecías de Nostradamus-Aznar, la soltura de Zapatero, la sinceridad de Zaplana, la energía de Rajoy, la cintura de Rubalcaba y, en general, esa gracia tan grande que tiene este país, que de verdad que no se puede aguantar.