Italia, partida en dos
A VECES asombra la capacidad de los pueblos para dividirse en dos mitades prácticamente idénticas, y éste es el caso de Italia, en el que son igualmente numerosos quienes han optado por continuar apoyando a Berlusconi pese a su mediocre gestión y su arrogancia, y quienes han preferido respaldar a Prodi, pese a su manifiesta y contrastada mediocridad. El empate técnico, que se ha inclinado por un puñado de votos hacia Prodi en ambas cámaras, se ha producido pese a la complejidad del mapa político, escindido en dos coaliciones con muchos partidos prácticamente intercambiables y mediatizado por una reforma de última hora de la ley electoral que beneficiará al ganador. Italia no ha logrado fundar una nueva clase política y ha quedado en manos de decadentes septuagenarios.