Publicado por
FEDERICO ABASCAL
León

Creado:

Actualizado:

AUNQUE la llamada Alianza de Civilizaciones vive en estado de proyecto, en algunos espacios del planeta empieza a ser una realidad. Qala-i-Naw es un pueblín afgano en la provincia de Badghis, una de las menos inquietadas por las apariciones guerrilleras, y allí trabajan en obras civiles más de cien militares españoles que han construido una estación eléctrica capaz de suministrar alumbrado a parte de la pequeña localidad y a sus edificios públicos. Pero la seguridad de nuestros militares, que en Herat ya han sufrido y rechazado sin víctimas un ataque directo contra ellos, es insuficiente, según el criterio del general que los manda y, tras su visita a Afganistán, del nuevo ministro de Defensa, José Antonio Alonso. La pregunta de qué pintan allí nuestros soldados es oportuna, aunque IU anticipe la respuesta de que allí no pintan nada, de lo que discrepan el PP, ERC y CiU, que han dado incluso su apoyo al envío de refuerzos a Afganistán, para aumentar la protección a las tropas anteriormente desplazadas. El reciente viaje de Alonso a la base de Herat, hispano/italiana, donde se estaciona el grueso del contingente español, a los trabajos en torno a Qala-i-Naw y al lugar donde se estrelló el helicóptero Cougar, causando la muerte a diecisiete militares españoles, ante cuya lápida depositó unas flores, ha servido para que el ministro compruebe sobre el terreno la conveniencia de reforzar nuestra presencia militar. Si Alonso ha viajado a Afganistán con la intención de que la ayuda española en la reconstrucción de ese país continúe bajo mayores garantías de seguridad, la visita de los reyes a Jordania tiende a que las relaciones de España con dos países cruciales de Oriente Medio se fortalezcan, y no sólo por la cordialidad espontánea entre sus respectivos monarcas, sino también a través de una política de gestos que facilite la comprensión entre dos civilizaciones muy diferentes. Cuando la Reina se movió por Arabia Saudí sin el velo al que se sienten obligadas las mujeres del Islam, el gesto pudo interpretarse como el deseo de que se entendiera por la saudíes que deben respetarse las tradiciones de otra civilización. No hay perspectivas inminentes de mayor actividad guerrillera en Badghis, aparte del reciente e inopinado ataque a nuestras fuerzas. Unas fuerzas que hacen labor local, en una de las zonas más pobres y zarandeadas por el fanatismo religioso, para que una alianza de civilizaciones deje de ser un proyecto, que podría diluirse en la verbosidad de los foros internacionales, y se haga progresivamente realidad. España ha enviado la paz de sus soldados a uno de los epicentros de la civilización islámica.

Cargando contenidos...