EN POCAS PALABRAS
Persecución... y revisión
EL CICLISMO profesional genera unas exigencias físicas prácticamente imposibles a quienes lo practican a menos que se utilicen estimulantes que, lógicamente, ponen en grave riesgo la salud de quienes los ingieren para obtener rendimientos superiores a los que espontáneamente ofrece un organismo normal. En consecuencia, la lucha contra el dopaje no puede limitarse a la prohibición de estimulantes y a la persecución de quienes los distribuyen y los consumen: habrá necesariamente que replantearse ciertas disciplinas deportivas que, por requerir esfuerzos físicos que se sitúan en el borde de lo irrealizable, constituyen una invitación al fraude. cada vez más refinado, y por ende más peligroso, para burlar los crecientes controles que están establecidos.