León

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EL otro domingo llegué a mi pueblo volando. Quiero decir, volando de bache en bache por ese tramo de carretera, de apenas una docena de kilómetros, que une Valencia de Don Juan con Villaornate y luego se esfuma hacia Valderas y Villafer-Villaquejida por las tierras de Fray Gerundio. Mi sufrida madre se quejaba. Ella pensaba que el progreso, aparte del delicioso invento de la lavadora, era otra cosa. No, desde luego, regresar a su pueblo de adopción botando entre los agujeros de una carretera a la que ya ni siquiera le queda el encanto de los árboles que la asombraban . La carretera, agujereada por exceso de riqueza, la que se extrae de la orilla del río con el cultivo del chopo ha caído en el más penoso de los olvidos. Es el sino del sur. Del sur de León. Mientras, Valencia de don Juan se convierte en capital del veraneante, saca lustre a las orillas y cantiles del Esla para regocijo de paseantes y reconvierte labradores en operarios de serrería o de fábrica de ladrillos. Se abre el ferragosto y los pueblos de León se abren de par en par, rezuman vida entre la calor y convocan la añoranza en forma de citas culturales (y rurales). Sus ríos salpican aguafríadepantano o de nevero y risa de críos y crías, donde ya la escuela cerró o está a punto de descolgar la pizarra. Empiezan a sonar campanas de campaña electoral (nueve meses, un embarazo, desde septiembre, aunque nos engañen con lo de los quince días). Se barrunta el último concejo si los pocos (y sobre todo las pocas) que resisten en los pueblos no se alzan contra la partitocracia que parte y reparte (ya saben quien se lleva la mejor parte). Las mujeres se afanan en instruirse si son mayores, o en trabajar hasta la extenuación las de menos edad. Las jóvenes, en marchar. Carecen de voz en las instituciones, que andan desatinados y deshumanizadas. Y lo que es peor, no se ve necesario contar con ellas para decidir el futuro de los pueblos. ¿Qué no tienen experiencia? Ellas atesoran la sabiduría más fina de la cultura popular y tienen el aval milenario del arte del cuidado, de saber cuidar a proles y ancestros.

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