Publicado por
YASHMINA SHAWKI
León

Creado:

Actualizado:

EL LUNES se inició el precario alto el fuego propuesto por las Naciones Unidas para la última crisis en el Líbano. Un alto el fuego aceptado a regañadientes por Israel, impuesto al Líbano y al que se avino proclamando su «magnanimidad» el tercero en discordia: Hezbolá. Cediendo todos, se ha logrado declarar, con condiciones, el cese de las hostilidades. La negociación fue muy dura puesto que Israel se negaba a abandonar por completo el sur del Líbano antes de que el ejército libanés, en colaboración con una fuerza de las Naciones Unidas, lo ocupase, cuestión a la que el Gobierno del país de los cedros se oponía con rotundidad por entender que suponía una flagrante violación de su territorio. Treinta y dos días de bombardeos constantes por parte del ejército israelí y, los mismos días, contra todo pronóstico, de resistencia férrea e irreductible de Hezbolá, no sólo no han logrado su objetivo primordial, es decir, desarmar a éste último, sino que, además de reforzarlo moralmente, han destruido un país que había tardado quince años en recuperarse de la anterior guerra. Más de 1.200 víctimas libanesas contabilizadas y, sin duda, muchas más que se irán descubriendo a medida que se retiren los escombros; tres soldados israelíes secuestrados y todavía no liberados, decenas de muertos judíos y un mundo que ha asistido atónito a la lentitud de todas las instituciones internacionales a la hora de frenar esta sangría. Israel llevaba mucho tiempo preparando este ataque y Hezbolá le puso en bandeja la excusa que necesitaba para justificarlo. Sin embargo, y quizás por primera vez en la historia del enfrentamiento árabe-israelí, iniciado con la proclamación del Estado hebreo en 1948, los judíos no han ganado la guerra como se suponía, sino todo lo contrario. Se han dado cuenta, al igual que el resto del mundo, de que la forma de luchar ha cambiado radicalmente y que los métodos convencionales no pueden contra quien no los utiliza. Así, ni Siria ni Irán han entrado en el juego de forma directa, tal y como se pretendía, pero sí parece que han armado y apoyado a Hezbolá, para que David pudiera ganar a Goliat, simplemente resistiendo. Por eso, el alto el fuego, ¿hasta cuándo?

Cargando contenidos...