EN POCAS PALABRAS
Europa: futuro nebuloso
SI NO se hubiera producido el 'no' francés, que frustró la empresa, habría entrado ya en vigor la Constitución Europea. Y en su ausencia, rige el Tratado de Niza, que aún consagra el criterio de que debe haber un comisario por país. En consecuencia, ha habido que preparar a toda prisa sendas carteras para Rumanía y Bulgaria, que ingresan en enero. El comisario búlgaro lo será de «Protección al Consumidor» y el rumano -asómbrense- de «Multilingüismo». Inefable. Es evidente que no se puede seguir por este camino. Y que en cuanto se resuelva el enigma francés con las elecciones presidenciales del año próximo, habrá que hacer una pausa en la construcción de Europa para conseguir de nuevo un consenso que permita erigir sobre él un futuro que no sea tan nebuloso.