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León

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LA JUNTA de Valladolid (oficialmente conocida como de Castilla y León) editó el año 2003 un libro con el siguiente título: La Memoria Histórica Castilla y León- Historiografía castellana de los siglos XIX y XX . Este libro llegó a mis manos gracias a un buen amigo, que tuvo la amabilidad de prestármelo para que le echara un vistazo. No sé como fui capaz de meterme en el cuerpo las casi seiscientas páginas de un contenido tan disparatado y absurdo con tantas loas a Castilla, que más que una región parece una diosa y que hará sonrojar a los castellanos honrados, que son la mayoría. Los autores del libro, todos catedráticos universitarios, son alumnos aventajados del gran historiador burgalés Fray Justo Pérez de Urbel. Para empezar, tengo que decir que el título del libro es incorrecto o más bien engañoso, ya que su contenido sólo es, o más bien, intenta ser una historiografía castellana. El nombre de León sólo figura en los enunciados de los capítulos, desapareciendo por completo en el desarrollo del texto a lo largo de todo el libro. Digo que los autores son alumnos aventajados de Pérez de Urbel porque igual que éste, hablan maravillas de Castilla y, a diferencia de aquel, se olvidan de León sin mencionarlo, como si no hubiera existido. Leyendo el texto, te das cuenta enseguida que no tienes en las manos un libro de Historia, sino un esperpento que deja a sus autores en el mayor de los ridículos. La primera mitad del texto es grotesco y la segunda mitad también. He aquí las pruebas en unas pocas líneas sacadas del texto original. Texto de Pedro Carasa Soto, Universidad de Valladolid. «En la época franquista sólo reconocía como pilares importantes a algunos héroes castellanos como Viriato, Recaredo, El Cid, Isabel la Católica, Felipe II y Santa Teresa de Ávila». «La Exposición Castellana celebrada en Valladolid en 1859 es otra muestra más de cómo llegó a exaltarse esa visión histórica de una Castilla unida en el origen de España» ¿» de la invención histórica según la cual España se habría construído a partir de Castilla y era desde ahí desde donde ahora habría que restaurarla» Textos de Antonio Fernández Sánchez, Universidad de Burgos. «Desde luego, los héroes que prestan sus rasgos de carácter para conformar esa supuesta forma de ser española, son castellanos y Castilla, la Castilla medieval, se configura como la hacedora de España». «Esta vieja Castilla formó el núcleo de la nacionalidad española y le dio atmósfera: ella llevó a cabo la expulsión de los moros a partir de los castillos levantados como atalayas y defensas, clavó la cruz castellana en Granada, poco después descubrió un nuevo mundo con galeras castellanas, con dinero de Castilla. Y, aunque esta Castilla también recibió préstamos de otros pueblos peninsulares y fue españolizándose, habría sido ella la que más rasgos aportó a la nación española» Textos de Antonio Morales Moya, Universidad Carlos III de Madrid. «La unidad de España la impone Castilla. España es una cosa hecha por Castilla y hay razones para ir pensando que, en general, sólo cabezas castellanas tienen órganos adecuados para percibir el gran problema de la España integral». Como decía antes, toda la primera parte del libro es un auténtico rosario de frases como las aquí descritas y la segunda parte, también. En la Edad Media, las leyendas castellanas ensalzaban a Castilla y a sus héroes sin meterse con nadie más que con el Reino de León. Los autores de aquellas leyendas no se metían con el resto de los pueblos peninsulares, no sabían lo que era España, si acaso León era España, ya que sus Reyes llevaban el nombre de Rey o Emperador de España. Pero hemos llegado a una situación en la que algunos historiadores ejercen de políticos y ahí tenemos los resultados: sólo Castilla ha formado España, sólo héroes castellanos prestan sus rasgos para formar esa supuesta forma de ser española.. El resto de los pueblos españoles, gallegos, leoneses, aragoneses, navarros, extremeños, etc. sólo han colaborado en la formación de España como simples prestamistas. A lo largo de mi vida he leído muchos libros de Historia, pero jamás leí una obra con tan espantoso ridículo como éste. ¡Mira que llamar héroes castellanos a Viriato y a Recaredo, que vivieron cientos de años antes de que existiera Castilla! ¡Mira que decir que clavaron la cruz castellana en Granada! Claro que tal vez nos quieran decir, algún día lo dirán, que Cristo era castellano. Después de leer este libro, ya no me extrañaría nada. Tratan de ridículos a los vascos por decir que el vascuence es el idioma de los primeros habitantes de la tierra. El contenido del libro editado por la Junta de Valladolid, escrito en su mayor parte por políticos castellanos (en el texto figuran como catedráticos titulares de Universidades castellanas) es un texto que deja en cuento de niños las obras de los tristemente famosos racistas y nacionalistas Sabino Arana y Adolfo Hitler. Con mentiras grotescas no será beneficiada Castilla, sino todo lo contrario, al mismo tiempo que se perjudica España. Sería bueno recordar las palabras de Ortega: Castilla hizo España y Castilla la deshizo. Durante mucho tiempo los historiadores han tratado con mucha benevolencia a Castilla. La falta de argumentos y pruebas la han suplido elevando a la categoría de Historia las leyendas medievales castellanas y sobre todo, adjudicando a Castilla héroes y hechos de toda España. Nunca se había llegado a ese nivel tan sensacionalista con un trato vejatorio, no solamente al pueblo leonés, sino al resto de los pueblos peninsulares. Han llegado hasta el ridículo de inventarse una nueva cruz, la cruz castellana, en referencia supongo a la cruz de Cristo. Lo más atrevido es la frase «sólo héroes castellanos prestan sus rasgos para formar esa supuesta forma de ser española». Los que no somos castellanos sólo hemos sido unos egoístas prestamistas... Ahí queda eso.

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