EN POCAS PALABRAS
¿Guerra sucia en Madrid?
LÍVIDO SE QUEDÓ Alberto Ruiz-Gallardón cuando su contrincante socialista en la lucha por la alcaldía de Madrid, Miguel Sebastián, sacó a colación la supuesta o real relación personal entre el alcalde madrileño y la abogada Montserrat Corulla, implicada en el escándalo marbellí por el juez que instruye la operación Malaya. Con toda la razón, Alberto Ruiz-Gallardón afeó a su adversario que sacara a la luz una «cuestión privada», aunque es patente que si la relación fuese cierta, tendría una dimensión pública de primera magnitud por la sencilla razón de que Corulla es presuntamente actora relevante de un gran cohecho. En consecuencia, si el affaire existió, ha de ser convenientemente aclarado. Así funcionan las democracias. Véase si no el famoso caso Wolfowitz.