Calles que son autovías
Villanueva de las Manzanas Aunque mi vida diaria transcurre en Asturias, con veinte días de vida fui llevada al pueblo de mi madre, Villanueva de las Manzanas: puede ser que no resida aquí los 365 días del año, pero les puedo asegurar que lo hago todo el tiempo que puedo y, por lo tanto, me siento identificada con él, puesto que son mis raíces. Villanueva se rige por una Junta Vecinal (un privilegio para el pueblo), que está presidida en funciones por don Vitalino Martínez. Nunca he estado de acuerdo con ninguna de sus gestiones (totalmente ausentes y las que ha hecho, carentes de sentido). Pues bien, el pueblo cuenta con unas antiguas escuelas. En el patio de éstas existe una parrilla, hecha a petición de la juventud del pueblo, con nuestro esfuerzo y los impuestos del pueblo, donde solemos reunirnos para cenar. El pasado día 28 de julio, el señor don Vitalino Martínez nos acusó (él dice que se corta una mano, así que ya puede empezar) de haber sustraído (omito el verbo robar porque somos gente decente) dos bloques de piedra y nos negó el acceso a un lugar público, propiedad del pueblo y no suya. Y lo que es peor, nos acusó sin pruebas. Por todo esto y por muchas cosas más quiero que todos sepan que a día de hoy existe alguien capaz de acusar de robo a otras personas sin tener certeza de los hechos, de estar en un cargo público y no hacer nada por el pueblo que no sea segar la era. Por favor, don Vitalino, le ruego que la próxima vez que acuse de algo lo haga con conocimiento de causa, que se informe, y le recuerdo que la escuela es un bien para que lo disfrute todo el pueblo, no solo sus allegados, y que usted esta ahí para servir al pueblo. María Méndez Martínez (correo electrónico). La mejor prevención es la información Entre la población laboral una de las lesiones más frecuentes es la de los ojos. Pero la importancia de estas lesiones no puede medirse exclusivamente por las estadísticas. Pues nada más cierto que sólo disponemos de dos ojos para toda la vida. Y los ojos son de una perfección tal que puede afirmarse que hemos crecido y vivido alrededor de nuestros ojos. No hay cámara fotográfica que pueda equipararse a nuestros ojos, ellos nos proporcionan una perspectiva, una noción de distancia y un relieve que nunca logrará la mejor cámara. El disponer de una perfecta visión en los dos ojos tiene una enorme trascendencia para cualquier actividad de la vida. Piénsese que más del 80% de la información que recibimos, nos llega por los ojos. Por ello, es fundamental conocer y corregir en su caso cualquier defecto visual. En el mundo laboral de una forma especial, ya que cualquier error de apreciación, o cualquier fallo, puede dar lugar al accidente. La primera prevención aquí, está en el conocimiento. Conociendo el posible defecto -hay muy pocos emétropes o perfectos- se pueden tomar las medidas oportunas. Sin duda la mejor prevención es la información, el conocimiento. Pues bien, para evitar accidentes en el mundo del trabajo, lo ideal sería un conocimiento amplio de la situación de nuestro órgano de la visión. De él va a depender nuestra actividad, nuestra habilidad y nuestra seguridad. Punto, pues, primordial. Que el accidente en los ojos no es sólo importante en sí, sino por la posibilidad de perder todo o parte de ese sentido fundamental. Hay sin duda profesiones que tienen que disponer de una especial protección, porque las afecciones visuales son en su campo el mayor peligro. Pero al margen del riesgo de enfermedad profesional son mucho más frecuentes los accidentes. Hasta el punto de que en algunas estadísticas figuran los accidentes en los ojos, como el 80% del total de los accidentes laborales causantes de incapacidad. El choque o impacto con partículas o cuerpos sólidos es el riesgo que causa la mayor parte de los accidentes en los ojos, si bien, es preciso considerar también los siguientes riesgos: acciones de polvos y humos; proyección o salpicaduras del líquidos fríos, calientes, cáusticos o metales fundidos, sustancias gaseosas irritantes, cáusticas o tóxicas, radiaciones peligrosas por su intensidad o naturaleza y deslumbramientos. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) el arma de mayor eficacia para evitar los accidentes y lesiones oculares es la información de los trabajadores. ¡Mucho ojo con este derecho laboral! Sólo tenemos dos ojos para toda la vida. Y como dijo el poeta: «Esa sombra que te asombra, / esa luz que te ilumina, / la perderás cuando pierdas / los ojos con que las miras». Francisco Arias Solís (correo electrónico). Pedro (San Andrés del Rabanedo).