EN BLANCO
Pompas fúnebres
EL MUNDO es un lugar glorioso y la vida, según aseguran los hombres sabios, algo magnífico, así que estamos apurando las escurriduras de este sorprendente y fresco verano, que se anunciaba como el más caluroso de la historia, preparados para disfrutar con las novedades que nos deparará el otoño que se ya anuncia a la vuelta de la esquina. Entre el escaparte de anomalías que siguen copando las pantallas televisivas, anuncian desde Alemania el estreno de un canal que realmente va a merecer la pena, hasta el punto de tener que retorcerse las manos para no aplaudir. Se trata de una emisión consagrada a las pompas fúnebres que será promovida por la patronal germana del sector. Aquí podremos seguirla a través de Internet, regocijándonos con contenidos temáticos tan atractivos como los seguros de dependencia, los ritos funerarios o reportajes centrados en los cementerios del mundo. ¡Vaya un lujazo en este mundo podrido de consumo y humo! Por cierto, también se anuncia para un futuro inminente que ni siquiera los tradicionales malos y canallas podrán fumar en las películas de Hollywood, tan aseaditas y puritanas ellas. El organismo que representa a los grandes estudios ha decidido que sus productos fílmicos sean una especie de catedrales de culto al cuerpo, equiparando el nefando vicio de la nicotina con los más perversos excesos sexuales y arrebatos de violencia., pues ver fumar en la pantalla triplica el riesgo de los adolescentes de probar el tabaco. Cáspita, hablando mal. Pero como lo importante es no enfadarse, acataremos con disciplina tan severa y fulminante restricción. No deja de ser una moda y, como dijo Jean Cocteau, a las modas hay que perdonárselo todo, pues mueren demasiado rápido.