EN POCAS PALABRAS
«Boutade» de verano
EL CONGRESO de los Diputados es la sede de la soberanía nacional, y quienes se sientan en él representan al conjunto de los ciudadanos españoles, clasificados por partidos políticos, es decir, por adscripciones ideológicas. Quiere decirse que en el Congreso no tienen asiento las comunidades autónomas, las regiones o las nacionalidades, sino las ideas y las personas. Viene esto a cuento, evidentemente, de la boutade del recién reelegido presidente de Navarra, Miguel Sanz, quien ha declarado que está pensando en promover la creación de un grupo parlamentario de Unión del Pueblo Navarro, independiente del Partido Popular. Por lo antedicho, la idea es disparatada, no siendo como es Sanz un nacionalista, y por tanto incapaz de ver más allá de las narices de su propio particularismo. os grandes partidos estatales, aunque plurales internamente, tienen la obligación de mantener la debida cohesión, ya que son garantía de la vertebración cabal del Estado. De ahí que la propuesta del líder de UPN tenga que ser rápidamente archivada en el capítulo inefable de los espejismos de agosto.